Vivir no es sólo existir

Hola todos, gracias por leerme y así acompañarme en este viaje. Cuando me fui por primera vez lo pensé como un 'voy y vuelvo'. Algo finito, aunque largo. Hoy veo que estoy viviendo esto y después estaré viviendo otra cosa. Viajo para conocer lugares, costumbres, horarios, comidas, ritmos, gente, calles, Dojos, maestros, compañeros, trenes, redes de metros, culturas.
Hoy el objetivo del viaje, si bien tengo un plan sobre el que improviso, es viajar. Si es posible trabajar en distintas ciudades para, 1) financiar el viaje y 2) entrar bien en el ritmo local, no ser sólo un turista más.
Este texto lo voy a expandir en la entrada 'Inicios y Motivaciones'

jueves, 3 de septiembre de 2015

023-Londres 2~3/sep - planes, ideas, proyectos



02/09 – miércoles – Trabajando solo

A las 9:30 llegué a la casa de Geoff. Me abrió Kelly y me ofreció café. Tomamos mientras me contaba donde estaban las cosas que necesitaría. Ella está recientemente operada de la columna y tiene que hacer mucho reposo aún.
Comencé con mi lista poco antes de las 10. Lavar la camioneta me tomó una hora. Estaba estacionada a 50 metros de la casa, hice al menos 8 viajes ida y vuelta con dos regaderas llenas de agua para lavar el detergente. El resto de las tareas las hice sin problemas. Moví todas las macetas de los bordes al centro y les limpié las hojas muertas, podé las enredaderas, puse más trozos de corteza decorativa y devolví las macetas a su lugar. Al fondo a la izquierda hay un contenedor plástico para compost. Lo abrí para moverlo y se veía borroso a causa de las telarañas.

Lo volví a cerrar y las dejé tranquilas en su residencia familiar, evidentemente en la casa no lo usan hace años. Corté a las 5:30 y me quedaron algunas cosas pendientes. Antes de irme llamó Geoff y charlamos sobre a qué hora iré mañana.
Volví directo a la casa con firmes intenciones de ponerme a escribir. Cuando me iba a duchar la encontré ocupada, hice tiempo en el sillón común y apareció Bogdan, el rumano matero, con una cheescake. Comimos con mate, hay cosas a las que es difícil negarse. Finalmente me duché y entré en la habitación. Hablé por Skype con mi papá, en un principio dijo que sólo disponía de 15 minutos, pero cortamos en el minuto 46. El tiempo vuela. Le conté de este viaje que vamos  a hacer con Agustín, me expresó sus alientos y preocupaciones. Luego hablé con Gonzalo mientras escribía un mail. Le escribí a Urban Sensei, de Estocolmo, para pedirle consejo. Hay una página que te asiste para mudarte a Suecia, yo sólo quiero ir 6 meses, ahorrar e ir a Japón. Con Gon estuvimos casi dos horas, hasta que se le hizo la hora de irse y a mí de dormir.


03/09 – jueves – pinchadura / nueva oferta


Salí de casa a las 8, a los 40 minutos la cámara delantera de desinfló completamente de un segundo. La volví a inflar y el problema estaba en la válvula. Busque bicicleterías en el mapa y camino a una de ella lo llamé a Geoff. Le avisé que llegaría un poco más tarde, me dijo que solucione lo mío y después vaya. En el taller me dijeron que la podía retirar a la tarde. Por suerte también pinche cerca de una estación de trenes con conexión con Kentish Town. Legué 9:40.

Fuimos a Bushey, e hicimos sólo dos jardines. Volvió a su casa esta madrugada, 1am, de Irlanda. Estuvo visitando a sus padres y fue a un funeral. Hoy estaba cansado. Hablamos de mis planes y me ofreció la siguiente oportunidad, esta tiene que hablarla en profundidad con su padre: Quedarme una semana, mes, meses, en la casa de sus padres en Irlanda, me darían de comer y dormir a cambio de que trabaje unas horas todos los días en el jardín. La casa está en el campo, a 20 millas de la ciudad de Limerick, entre los pueblos de Rathkeald y Askeaton, bien alejada del bullicio. Su padre es pintor y podría emplearme. Si vivo con ellos, como con ellos y me pagan un salario de pintor semanal, no voy a tener problemas en juntar los 4.000 euros que estoy buscando. Una madre que cocina, un padre que trabaja mcho y quiere hacerlo todo él y un hijo con su propia empresa a la que le dedica día y noche. Es como en Hawaii, aunque un poco más fresco.
El asunto es que ahora estoy barajando dos destinos. Dependo esta semana de la respuesta de Urban Sensei y las averiguaciones de Geoff.


Saliendo volví a tomar el tren y recogí mi bici. Mientras esperaba a que se haga la hora del turno me senté en un restaurante vietnamita, es mi segunda vez, la primera fue hace un año. Me gustó la comida, usé los palillos hasta el final, donde tuve que usar el tenedor para rasquetear el plato.
Volví a casa, me duché y me hice un té. Antes de escribir chatee con Pedro, mi primo. Se viene a Londres 3 días este mes. Van a ver un partido en Manchester, las entradas me llegan a mí, así que nos encontraremos en algún momento. Luego quise escribir pero preferí dormir una siesta. Retomé el diario casi a media noche. Completé los dos días y lo subí. Ahora sí, a dormir.

martes, 1 de septiembre de 2015

022-Londres 01/sep - la vida te sorprende 2



01/09 – martes – Fiaca, O2, gran proyecto

Ayer me despedí de Álvaro y Cecilia. Puede que ya no los vuelva a ver hasta que visite Inglaterra otra vez o ellos visiten Argentina cuando yo vuelva. Como también puede que improvisemos una juntada de yapa en Londres. El asunto es que nos dijimos adiós y gracias por todo. Como ya he dicho antes, las despedidas son la parte difícil del viaje. Es dejar atrás amigos y familiares para seguir avanzando. Siempre los recuerdo, a cada uno en su momento. Los dejo atrás físicamente y me los guardo para que me acompañen en el viaje. Ellos dicen que duele más dejar ir que dejar e ir. No tengo mucha experiencia en ese lado, les voy a creer.
Amanecí sin despertador, qué lindo. Vuelvo a trabajar mañana, en casa de Geoff supervisado por Kelly, su novia. Fui al baño y a la pasada llené un bowl de leche con cereales. Lo desayuné viendo un episodio nuevo de Dragon Ball Super. Todavía no estoy seguro de que me guste del todo o no. Pero me enganchó. Goku sigue ahí. Después con un café negro completé el diario y actualicé el blog. También los llamé a mi abuelo y a mi mamá. La agarré a la mañana después del mate, por irse al trabajo. Me contó las desventuras del regreso de Fermín.

Pasé el resto de la mañana chateando y cocinando. Arroz con un revuelto de panceta y morrones rojo y verde. Llené dos tuppers y un plato para hoy. Lo comí acompañado de una tostada, una lata de frijoles en tomate y un café.
En un momento se despertó Ali y me contó de su experiencia cuando vivió en el invierno de Canadá. A la misma altura que Estocolmo. Voy a necesitar mucho equipo de invierno para aguantar el frío de Suecia. También me dijo que para ahorrar dinero es mejor Suecia que Irlanda, al igual que varios otros me lo recomendaron. Estoy tratando de comunicarme con los suecos que conocimos en Hawaii en el 2013.

A eso de las 5:30 vencí a la fiaca y salí en la bici directo al centro comercial de Ilford, en dirección opuesta a Stratford Centre. Ahí recargué crédito del teléfono e hice compras de comida, se me hizo tarde y no pude pasar por la casa de ropa de invierno. Será otro día.
Como quedaba tiempo, me duché rápido, puse el keikogi en la mochila y pedalee 25 minutos hasta East London Aikikai, uno de los Dojos que abre los martes. Me mandé sin avisar, estaba terminando la clase de principiantes y me sumé a la de intermedios. Buen nivel, eran todos kyus, pero no se perdían micho a pesar de la complejidad de las técnicas. Hubo dos que nunca las había hecho de esa manera, muy interesantes. Pagué la clase, fue barata. Le conté al Sensei con quién había entrenado y reconoció los nombres de Igarashi y Sánchez Sensei, le comenté que pensaba ir con Urban Aldenklint Sensei, pero no lo conocía. Tiene una alumna que al conseguir el primer Dan se fue a recorrer Europa parando de Dojo en Dojo. Somos varios haciendo esto, sólo que ella no necesita ahorrar para su plan. Puede que yo tampoco para el mío, pero no me animé a intentarlo aún.
Volví casi sin pasarme de las indicaciones del gps. En la casa me encontré con una sorpresa, Ali estaba en la habitación, suele estar trabajando a esa hora. Se quedó porque estaba muy cansado, no tiene francos.

Me preguntó sobre la clase, entre otras cosas si habíamos hecho lucha o competencia, le respondí que no tenemos nada parecido a eso en Aikido. Me preguntó cómo sabemos si mejoramos. Le respondí que si la técnica entre ambos es fluida es que ambos lo estamos haciendo bien, pero que si en algún punto, por más pequeño o corto que sea, hay interferencia, o se corta el flujo, algo no funciona y ambos debemos trabajar en eso para superarnos juntos. Esta respuesta la improvisé en ese momento, y ahora, escribiéndolo, recordé una frase de Facebook que subió Sensei Picciola hace tiempo. Decía que el bambú cuando es plantado echa raíces por un tiempo, sin que nada salga a la luz. De golpe, un día tiene suficiente base y la caña crece my alta muy rápido.  No sabía que había incorporado ese razonamiento sobre el Aikido, no con esas palabras al menos, pero así fue, y no me había percatado.

Tamnén me preguntó varias cosas sobre Argentita. Quiere ir 6 meses a cazar patos. Me preguntó por valoes de alquiler y compra de casa, trámites para recidencia y trabajar legalmente, facilidad para comprar y portar armas, y otras cosas más. Le respondí lo que pude y el resto quedó para la investigación.

Corté la charla para pegarme una ducha y calentar unos fideos en lata. Tenía un mensaje de Agustín, le dije que charlemos por Skype después de mi ducha. Cuando volví, el muy cara dura me respondió que estaba en la facultad. Me contó una idea que tuvo y me invitó a formar parte de ella. Dada su naturaleza no pude negarme. Desde el momento en que le dije que sí (unos 10 segundos después de que lo leí en la pantalla del WhatsApp), empecé a imaginarme la nueva aventura.  Chateamos un rato al respecto. Me había separado un paquete de bocaditos Cadbury rellenos de malvavisco para comer con el té después de cenar. Me enganché tanto con este proyecto que me los comí todos. No es que no lo hubiera hecho de todas formas, pero si no hubiera estado tan excitado tal vez habría tenido algo de decoro. Él se fue al gimnasio y yo a terminar de escribir este día. Finalmente me lavé los dientes y me acosté. Mañana un nuevo día. A trabajar sin el jefe, en su jardín, bajo la atenta mirada de su novia.

021-Londres 29~31/ago - Segunda visita a Álvaro y Ceci



29/8 – sábado – Southampton 2 Día 1/3

La alarma estaba para las 6, desayuné mientras actualizaba las cuentas y compraba mi boleto de vuelta a Londres para el lunes a la noche. Se viene un fin de semana largo. Llegué a la estación Victoria de autobuses y pregunté cómo funciona el boleto enmendado, porque tenía el boleto por mensaje para mañana y un mail justificando que lo usaba hoy. Me dijeron que no tenía que hacer nada. Fui a la puerta 1, de donde sale hoy el servicio 032 a Southampton. Tuvimos una demora de 45 minutos, me sorprendió, hubo gente que pidió que les reembolsen dinero.
En el tren y metro leí a Murakami, en el autobús me puse con el diario. En el trayecto escribí los 5 días d
Interior de Toysrus
e la semana que tenía atrasados y el inicio del sábado.
A Álvaro se le rompió una pieza del auto y no lo puede usar hasta la semana que viene. Me fueron a recibir en tren. Pero no pudieron llegar antes que yo debido a una demora en los servicios. Al bajar del autobús estudié el mapa local y me dirigí a la estación de trenes que estaba a 3 cuadras. No llegué, en el camino estaba Toysrus, una juguetería inmensa. Tuve que entrar a chusmear. Me recordó a mi primer viaje Florida en 1999. Puede que haya sido en una juguetería de esta cadena donde me compraron mi primer Nintendo 64, el inicio de mi vida de gamer, cuando lo conocí a Link, el héroe del tiempo en The Legend of Zelda: Ocarina of Time.
Llamó Álva y salí a su encuentro, de vuelta a la terminal de autobuses. Decidimos pasear por la zona antes de ir a su departamento. Fuimos a Ikea, ellos hicieron algunas compras para la casa y almorzamos en el patio de comidas. Es más pulcro y agradable que la de otros centros comerciales. Piso de madera, filas organizadas, la comida no es de cadenas reconocidas sino de Ikea, y un ventanal con vista al río. Comimos albóndigas suecas, este plato se lo habían recomendado a ellos uno amigos, excelentes estaban. Las mías las pedí con puré de papas y salsa, ellos con papas fritas. Nos ubicamos en un ventanal con vista a los tres cruceros que estaban anclados en el puerto.
Patio de comidas de Ikea
Ikea es enorme, son 4 pisos donde uno puede comprar lo que quIera desde alimentos hasta muebles. La estrategia de venta usada en la disposición de los productos emocionaría a Gonzalo.

Durante la comida y mientras salíamos del complejo, Álvaro se comunicó con su amigo polaco Raf, que también es compañero de oficina. Raf estaba por la zona y me quería conocer, así que nos fuimos los cuatro a un pub. Pedimos dos pintas, un café y un vaso de agua. Él hace poco se compró una bici, calzas para ciclismo, un casco y zapatillas que se ajustan a los pedales. Arrancó con todo, el verde chillón del cuadro todavía brilla. Es un tipo simpático, se lleva muy bien con Álva. Nos acompañó hasta mitad de camino a la estación de trenes. Nos despedimos y nos entraron ganas de un helado, volvimos al centro a una heladería italiana. Muy rica. El heladito es un postre que no falta con estos dos.
Southampton Bargate
Entonces sí, nos tomamos el tren de Southampton Central a Swanwick, que está a 15 minutos. Caminamos al departamento y nos tomamos unos mates. Sobre el final del termo charlamos con los padres de Álvaro por Skype.
Antes de decidir qué cenar jugamos al Witcher 3, un gran juego de rol medieval. Me recodó al Baldur’s Gate, por la nostalgia de mi época gamer.
Cocinamos (mayormente ellos), arroz con pollo. Les salió muy bueno. Repetimos media porción y lo acabamos. Después de comer vimos una película sobre una familia india que se muda  a un pueblito en Francia y abren un restaurante frente a otro de gran tamaño y renombre. Al final todo sale bien, el desarrollo de los personajes es muy lindo. No recuerdo el nombre. Poco después Ceci se fue a la cama y nosotros preparamos mi colchón que previamente inflado. Vimos Top Gear en la tele comiendo una mouse de chocolate en pote. El sueño nos alcanzó y nos fuimos a dormir.



30/8 – domingo – Southampton 2 Día 2/3

Como siempre, me desperté varias veces para ir al baño. La definitiva fue a las 8:30, mientras doblaba la sábana amaneció Álvaro. Un pequeño ritual que tuvimos en ambas visitas fue ir al súper al despertarnos. Esta vez compramos dos paquetes de medialunas y una botella de leche. Desayunamos tostadas con manteca y miel, café, mate y las medialunas. Debatimos un rato sobre qué hacer hoy y nos decidimos por ir a pasear a Whiteley. Este poblado está a pocos minutos caminando. La ruta es arbolada y por zonas se ven casas antiguas bien cuidadas y algunas abandonadas.
Camino de Swanwick a Whiteley
En el centro comercial, que es chico pero pintoresco, entramos a una casa de ropa de montaña para que yo vea camperas. Había buenas marcas en oferta. Me estoy preparando para el frío del norte. Vi algo pero no me decidí, lo dejé para después. Entramos a Tesco a comprar el almuerzo y fuimos a comerlo sentados en un banco de madera frente a las canchas de fútbol. Vimos el final de un partido que evidentemente era parte de un torneo local. Los jugadores, especialmente el arquero, se enojaban mucho y gritaban, cada error era castigado con un insulto y la exageración de las faltas o roses adornaba el espectáculo. Parecía que se lo estaban tomando muy en serio, aunque, desde mi perspectiva inexperta, eran malos. Los tres comimos un sánguche, una bolsita de papas y una bebida, yo, además, me compré una bandejita de sushi.
El partido
Nos dieron ganas de mate, pero no había galles. Emprendimos la vuelta a la casa a buscarlas, no queríamos comprar nuevas. Pero antes de cruzar el centro un pequeño puesto en la peatonal llamó nuestra atención. Paramos y le compramos 3 helados que nos comimos felices camino a la casa.
Una vez ahí hicimos esos mates y ordenamos la cocina, fuimos al super a comprar lo que faltaba para la cena y yo compré ingredientes para un postre. Antes de cocinar Álva y yo vimos la película ‘El hombre de la tierra’. La sugerí yo después de unas charlas que tuvimos en el parque más temprano. Ceci no la pudo ver porque estuvo charlando con sus padres, pero llegó a ver el inicio.

Antes de cenar Álvaro preparó unas tostadas con tomate, oliva y queso gratinado, muy ricas. Para cenar hicieron salchichas con puré mixto. Para nosotros dos nos hicimos fajitas de pollo con cebolla y morrón rojo. Comimos bien y pusimos otra peli. No sin antes hacernos una escapada al súper a comprar helado. La película se llama Chef, del director de Ironman, el protagonista es él mismo y metió parte del elenco de Los Vengadores. Es un chef experto que tiene diferencias con el dueño del restaurante y renuncia. La película ronda sobre la relación con su hijo de 10 años y su pasión por la cocina. Me dormí a la mitad más o menos, me desperté y me puse a hacer el postre para espabilarme. La preparación nos tomó unos 10 minutos; cortamos en rodajas el rubharb y las frambuesas y los distribuimos en la tartera, luego le agregamos las natillas en cartón. Finalmente lo pusimos en el horno. Media hora de peli y lo rotamos, 15 minutos más y lo sacamos. Tendríamos que haberlo dejado una hora, pero la capa de natilla se estaba poniendo negra. La del video tutorial era cacera y mucho más líquida. Lo dejamos enfriar mientras terminaba la película. Me gustó la peli, pusimos la tarta en la heladera y vimos un poco más de tele hasta que me quedé dormido otra vez.
Álva se fue a la cama y yo armé la mía. Me acosté tratando de ver Hellboy, pero me seguía durmiendo. Hasta mañana entonces.



31/8 – lunes – Southampton 2 Día 3/3


¿Fueron 3, o fueron 4? No está bueno despertarse tan seguido para ir al baño. Por suerte no me pasa todas las noches. ¿Será el té? Arriba a las 8. Doblé el acolchado, la sábana, el cubre cama, la funda de la almohada y el colchón inflable. Con el living despejado fui a la cocina y saqué de la heladera las fajitas que anoche se habían quemado un poco. Las querían tirar, habrase visto semejante herejía. Las volví a calentar, unté dos con manteca, a una le puse mermelada y a la otra miel. Me hice un café con leche y me serví un vaso de agua, con todo eso fui al living y me senté a la mesa con la compu. Los chicos se estaban despertando. Mientras yo comía las primeras dos fajitas y actualizaba mis cuentas y un poco del blog ellos se prepararon su desayuno. Ya con los tres en la mesa enmantequé las fajitas que me faltaban y las comí con miel.
Terminado eso juntamos y limpiamos la mesa. Me puse a buscar trabajo en Estocolmo. Por un momento me asusté porque vi que no tienen euros, pero un rápido vistazo a Wikipedia me tranquilizó al ver que Suecia forma parte de la Unión Europea desde 1995. Mandé mail a los más posibles.

Río Hamble
Embarcación hundida en río Hamble
Nos fuimos de paseo. El plan, caminar por el río Hamble y terminar en un pub para que yo pruebe un English Pie (Tarta inglesa). El camino es bellísimo, a pesar de estar nublado. Nos tocó marea baja, lo que dejó al río también bastante bajo, se veía el fondo de los primero 30 metros y sobre este un buen número de embarcaciones antiguas hundidas y consumidas por la vegetación. A los lados de la rivera se ven casas victorianas y otras más modernas, pero todas grandes y con lindas vistas y extensos jardines.
Llegamos al pub. Nos sentamos arriba, estaba más lindo y tranquilo. No les quedaba tarta, les pedí milanesa de pescado, tampoco les quedaba. Álvaro pidió una hamburguesa, Cecilia fish and chips y yo un pollo a la barbacoa. Me comí todo lo mío y la ayudé a Ceci con lo suyo. ¿Soy un buen samaritano o no? La comida estaba rica, el pescado no del todo, pero se dejaba comer.
Volvimos por adentro, estaba todo cerrado por el feriado, salvo por una heladería que nos llamaba. Acudimos al llamado y compramos tres helados.

La caminata no fue particularmente larga ni empinada, pero nos agotó. Llegamos y nos tiramos rendidos en el sillón. Cuando recuperamos algo de fuerzas hicimos mate y sacamos la tarta. Álva desconfiaba y me pidió que la pruebe primero. Yo, valiente y audaz, no lo dudé. Estaba muy ácida, las frutas no terminaron de cocinarse, las natillas estaban bien, igual que la masa. Él comió dos tercios de una porción y yo me comí las otras 7, y su tercio restante. Podría haber estado mejor, pero a mí me gustó.

Elegimos volver a The Talisman para la última cena juntos. Ahí probé el English Pie que no pude probar en The Rising Sun, el pub del puerto al mediodía. El sabor y la contextura son muy distintos a lo que esperaba, ni mejor ni peor. Masa hojaldrada rellena de carne estofada en su salsa acompañado con puré de papa cremoso y vegetales. Muy rico el asunto, recomendable.
El pub por su parte es genial. Como llegamos temprano nos ubicamos en el sofá grande con la biblioteca detrás y la estufa hogar a nuestra derecha. El ambiente es acogedor y cálido, adornado frases de poetas amantes de la cerveza pintadas en las paredes. Muy agradable, chusmeamos algunos libros.
Terminamos de comer y tomamos el tren a Southampton. Llegamos a las 7pm y mi autobús salía a las 8pm. Fuimos a matar el tiempo en el complejo comercial John Lewis. Acá todo tiende a ser caro, pero es lindo de ver. Además no había otra cosa cerca y abierta en un feriado bancario. Cuando se hizo la hora fuimos a la terminal y nos despedimos. Estos momentos nunca son del todo agradables, pero uno agradece el tiempo compartido.

El en viaje quise escribir, habré avanzado un párrafo y me dormí hasta llegar a Londres. En el subte y tren a Forest Gate avancé con Murakami, ya casi lo termino. En la casa me preparé un té con leche y con unas galles para acompañarlo escribí el fin de semana. La revisión la dejé para mañana.
 
Qué lindo encontrarse con amigos. Gracias chicos.


FIN DE AGOSTO