Vivir no es sólo existir

Hola todos, gracias por leerme y así acompañarme en este viaje. Cuando me fui por primera vez lo pensé como un 'voy y vuelvo'. Algo finito, aunque largo. Hoy veo que estoy viviendo esto y después estaré viviendo otra cosa. Viajo para conocer lugares, costumbres, horarios, comidas, ritmos, gente, calles, Dojos, maestros, compañeros, trenes, redes de metros, culturas.
Hoy el objetivo del viaje, si bien tengo un plan sobre el que improviso, es viajar. Si es posible trabajar en distintas ciudades para, 1) financiar el viaje y 2) entrar bien en el ritmo local, no ser sólo un turista más.
Este texto lo voy a expandir en la entrada 'Inicios y Motivaciones'
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lunes, 4 de julio de 2016

134-Hashimoto 06~11/jun - Qué hermosa experiencia Hashimoto!



SEMANA 6:
06/06 – 11/06

Lunes 06: adiós
Ryogaku, barrio sumoka
Temprano al Dojo. Sensei y Machiko bajaron al ratito para despedirse de todos. Adiós a los canadienses y a la mayoría de los argentinos. Nos juntamos todos en la cafetería del Aeon. Yo acompañé hasta la puerta Keio a los que se iban. Volví y nos separamos. Los chicos (Daniel, Pablo y Gero) se fueron a pasear a Ryogaku, el barrio de los Sumo y a Akihabara, el barrio electrónico. Esta noche no hubo clase en Meiji. Se nos acabó el mate así que tampoco teníamos de eso. Cené en el depto sobras del almuerzo.


Martes 7: Templo
Templo en Hashimoto
Se fue el griego, como despedida estuvo toda la mañana separando la basura para dejar en la esquina. Antes de irse le regaló un jabón de lavanda a Igarashi Sensei, fue un momento gracioso, además le pidió que le lleve un libro con fotos de Grecia a Doshu. Sensei me lo encomendó a mí y yo lo convencí al griego de que vaya él. Los cuatro argentinos nos fuimos al centro comercial Ario a buscar cosas que faltaban comprar. Gero y Pablo se compraron dos almohadas masajeadoras para poner en un sillón, son fantásticas. Almorzamos ahí mismo. Compramos bentos varios en el súper. Me invitó Pablo, comimos muy bien y nos sobró un poco. Dejamos todo en el Dojo, el hotel y el depto y nos fuimos a pasear un poquito ya que había tiempo. Los quise llevar a un templo sencillo que me había gustado pero me perdí, terminamos en uno más chico pero mucho más lindo, con un jardín precioso. Sacamos muchas fotos. Llegamos con lo justo al Dojo. Gran clase, algo concurrida aún, por lo que hubo mucho kokyunage. Al final di un discurso de despedida en nombre de AUA y Daniel Picciola Sensei. Jenny dio el suyo también. Se fueron todos y me quedé un ratito charlando y picando algo. En el depto me puse con la compu de Dani, me la había llevado antes para revisarla porque andaba lento. Al conectarla a Internet por wifi se trababa, andaba tan lento que era inutilizable. Había que ir a que la revisen. Cené las sobras del mediodía mientras Irie-san veía su baseball.

Miércoles 8: Tokio
Los 4 en el templo de Asakusa
Última clase de los argentinos. A la madrugada, esta vez los únicos extranjeros. Todo el resto de la manada ya había vuelto a casa. Terminada la clase yo me fui al departamento a desayunar y a trabajar en la compu todo lo que pueda. Hoy vamos a Akihabara a que la vea el técnico. Fui al Aeon un poco tarde, Dani estaba solo. Quedaron con Pablo y Gero en encontrarnos en el Starbucks de la estación de Aikihabara. Así lo hicimos. Nosotros dos fuimos a la casa donde él compró la compu a que la vean. Hacía falta actualizarla completa la primera vez, después le podemos cancelar las actualizaciones automáticas. Se la quedó una hora y media, volvimos y faltaba otra hora más. Cuando terminó andaba bien y aún quedaban algunas actualizaciones por hacerle, que las terminaré esta noche. Los dos solos fuimos a comprar un almuerzo ligero en el kiosco, fui invitado nuevamente. El día estaba lindo para seguir paseando. Fuimos a Asakusa a ver el gran templo y las calles comerciales. Nos sacamos una foto con un monje que pasaba por ahí. Después fuimos a la torre más alta del mundo, el SkyTree de Tokio. Pablo fue el único que subió. Los otros tres nos quedamos en un Starbucks conectados y comiendo algo con un buen café. Volvió Pablo, le gustó, pero hubiera preferido subir de día. Volvimos directo a Hashimoto, era tarde pero el restaurante de curry CoCo seguía abierto, entramos.
El resfrío que me agarré hace unos días me estaba pegando más fuerte pero con un poco de ibuprofeno lo fui calmando, el curry ayudó también. Nos separamos en el Dojo y hasta mañana.


Jueves 9: Panteón
Hoy día 100% libre. Fuimos a conocer el Panteón, es un parque con una estructura similar al Panteón de Atenas versión japonesa. Está en Keio Tama Center y no se le parece. Igual está lindo. Lo vimos, paseamos por el parque, les mostré dos ejercicios de Aikido que me habían gustado de Irlanda, entramos a un vivero, merendamos en un kiosco, compramos un poco unos langostinos fritos en el súper, Dani fue al Uniclo, una tienda de ropa, y no se compró nada. Y terminamos el paseo en la tienda de todo por 100 yenes (108 en realidad por el impuesto). Los chicos compraron suvenires y yo comida, claro. Volvimos al Dojo y me quedé con ellos un ratito, les llevé las cosas que quería que me lleven a Argentina. Los ayudé a acomodar las valijas y se hizo la hora de volver a partir. Las paradas de compras aún no terminaban. Fuimos a Don Quijote, una cadena de tiendas tipo bazar. A comprar de todo un poco. Se nos hizo tarde pero llegamos con lo justo para cenar en Freshness Burger, para despedir Japón con una hamburguesa bien hecha. Yo pagué y me dieron la plata en yenes y dólares para no tener que cambiar mañana para tomarse el tren. Estaban cortos ya, y la única forma de cambiar que tienen es que Pablo vaya hasta el shopping Ario y saque del cajero. Comimos rico y de postre Mantecol, un regalo que no llegó a entregarse. Nos separamos en el Dojo otra vez. A dormir.


Viernes 10: Keio
Llegó el momento de la despedida. Gero apareció en el Dojo a las 9 más o menos. Sensei bajó y se despidieron formalmente con agradecimientos y promesas de volvernos a ver. Seguro en mayo del año que viene, en su seminario en Argentina. Entramos al Aeon por costumbre casi, a esperarlo a Gero que pasaba por el hotel a buscar su valija. Pablo se compró un desayuno y yo lo ayudé a Dani a comprar lo último de Shiseido. Fuimos a la puerta Keio. Me desearon suerte con mi estadía en Tokorozawa empezando mañana. Los vi irse y desaparecer detrás del ascensor. Cuándo los volveré a ver? Sentí que un huracán al que me había acostumbrado se calmaba de repente. Me invadió una sensación de paz y melancolía. Se habían ido mis compañeros, mis amigos. Le dediqué un momento de silencio al sentimiento.
Me puse la camiseta del viajero y me fui a Hachioji a cambiar otros 100 euros. Ya estaba bastante seco y si bien tenía separada la plata de uchi-deshi, no me quedaba mucho para el transporte y la comida. Con algunos snacks volví al depto, almorcé, preparé la valija, dormí una siesta, escribí y tiré algo de ropa, entre otras cosas el jean azul que compré en Dublín a 9 euros. Estaba roto y no lo quería seguir cargando. Otra decisión que tuve que tomar fue el mate. No tenía más yerba ni plata para comprar ni nadie con quién tomar. Lo lavé, lo metí en una bolsita para regalo y lo aparté para llevarlo mañana la Dojo. Se lo voy a dar a Anu para que se lo lleve a Jenny. Ella me había pedido que le lleve un mate de Argentina cuando vuelva a Finlandia, no sé cuándo volveré ni desde dónde y si podré llevar un mate. Me pareció un buen momento para hacer el regalo. A la noche volví a poner las fundas del futón, acolchado y almohada que había lavado esta mañana.
Mi última clase en Hashimoto. El miércoles escuché que hoy era el cumpleaños de Machiko-san. Fuimos al Dojo y le regalé una campanita de metal de San Petersburgo. Empezó la clase de niños. Muy pocos alumnos. Irie-san les dijo que era mi última clase y que me iba a otro Dojo. Los voy a extrañar a estos, ya me había aprendido los nombres y sus fortalezas y debilidades. Mañana volvería a empezar a aprenderme esas cosas con los niños de Kobayashi Dojo. Empieza la clase de adultos. También la dictó Irie-san. Sensei estaba cansado de todos sus eventos. Al final me sumé a los ukemis. Sensei tomó el té con nosotros y se fue a dormir. Como no llegamos a tomar los mates con los Yutani, nos invitaron a  cenar a los deshis. Quisimos ir al restaurante de siempre, pero estaba cerrado por reparación. Fuimos en auto a otro de la misma cadena. Comimos muy rico y charlamos de de todo un poco. Fue una muy lida noche. Hablamos de si ibana  ir a Argentina en mayo, quieren, pero él no se puede tomar más de una semana de vacaciones y no vale la pena viajar 4 días para estar sólo 3 en el país. Me preguntaron cuál es mi idea para mi futuro, les dije que quería ser profesional del Aikido. Ahí me dijeron que cuando sea Sensei y organice un seminario de Naueru Dojo van a ir donde sea que lo haga. Nos dejaron en el depto, ducha y a dormir derecho.


Sábado 11: cambio!

Nos despertamos a las 5:15. Un sentimiento extraño, aún recordaba la sensación de saber que me esperaban los chicos en el Dojo, para matear, para desayunar, entrenar, ir a pasear, lo que sea. Pero ya no estaban, se fueron ayer. Por otro lado, tampoco estaba esa sensación de normalidad, ya que esta mañana sería la última que pasaría en Hashimoto y despertándome con Irie-san. Dejé mis mochilas y valija en la puerta mientras lo esperaba a mi compañero. Salió, le puse llave a la puerta y se la entregué, ya no la necesitaría más. Caminamos hasta el Dojo, tampoco estaba Jenny. Dejé en el vestuario de mujeres mi mate y bombilla para que Anu se los lleve a Jenny de regalo. Limpiamos para la práctica matutina y aparecieron Sensei y Machiko-san a darme la despedida y a desearme suerte en mi siguiente etapa en Kobayashi Dojo. Ella me preguntó si disfruté mi tiempo de uchi-deshi en Igarashi Dojo, después de todo, lo fui. Lo más lindo fue que esta vez no lo pedí como hace dos años. Le dije a Sensei que iba un mes y me trato como a un deshi. Me expresaron su agradecimiento por la ayuda proporcionada. Le devolví la tarjeta Suica y me fui. El sol me quemaba lindo. Llegué con tiempo de sobra a la estación de Koku-koen. Me compré un café en para llevar y me lo tomé en un banco en la plaza con unos bocaditos que me aún me sobraban. Estuve pensativo un rato. Sin Internet dejé varios mensajes en WhatsApp para que se envíen cuando me conecte. Entre ellos varios audios. Uno de ellos para el grupo de viajeros de Japón, que está pronto a disolverse. No pude evitar soltar algunas lágrimas. Me tocó muy fuerte haberlos visto y vivido con ellos otra vez.

Se hicieron las 9, había quedado con Hiroaki Sensei que lo veía en Tokorozawa Dojo con mi equipaje a las 9:30. Empieza mi vida de Uchi-deshi.

sábado, 25 de junio de 2016

133-Hashimoto 30/may~05/jun - último campamento de Igarashi Sensei



SEMANA 5:
30/05 – 05/06


Lunes 30: Meiji
Al Dojo a las 9:30 a la práctica de 4to Dan. Los chicos se fueron temprano y más tarde nos enteramos que andaban por Akihabara comprando electrónica. Hoy fue el tercer festejo de cumpleaños de Sensei, una clase especial en el Dojo del club de Aikido de la Universidad de Meiji. La hora pactada de encuentro en la estación con Sensei e Irie-san para la compra de boletos eran las 16:45, la mayoría llegamos a las 16:35 y Sensei se fue a las 16:40, todos lo seguimos menos Irie-san que se tuvo que quedar a esperar a 4 rezagados. Eso nos puso en una situación de tención hasta que 25 minutos después, Sensei recibió un mensaje de que estaban todos a bordo del tren y en camino a Meidaimae (la estación cercana a la universidad).
AUA en el campo de deportes de Meiji
Llegamos y los alumnos todavía estaban limpiando el Dojo, les dimos unas cuantas manos entre todos para terminar más rápido. Rompimos el orden normal de formación. Siempre los invitados se forman en diagonal en la esquina entre los alumnos de 4to año y los de 3ro. Esta vez éramos tantos que ocupamos dos filas a lo largo del inmenso tatami, los alumnos se las tuvieron que arreglar de otra manera.
Clase en Meiji
La clase fue con bastante kokyunage, haciendo movimientos de corte por el centro del cuerpo; y técnica de tenkan, pensando siempre en el lado de afuera, en los músculos opuestos. Sensei hizo pasar un poco de nervios a una ex-alumna que se recibió de licenciada en lengua inglesa y que trabaja de recepcionista en un hotel para que lo traduzca, después le hizo lo mismo a Irie-san. Finalmente se encargó Recep, un ex-alumno de la universidad que empezó Aikido ahí, es de Turquía y fue uchi-deshi de Kobayashi Dojos 3 años.
Después de la clase hubo un ratito para ducharnos, pero no mucho, y salimos volando al restaurante para la cena. Buena comida, pero lo llenamos y solo había tres empleados. No dieron abasto para alimentarnos. Uno cocinaba, otro servía y el otro hacía las dos. Cuando Igarashi Sensei emprendió la retirada lo seguimos. El resto se quedó ahí comiendo y tomando.
El camino de vuelta es fácil, línea Keio directo a Hashimoto, pero cuando pasamos por Chofu escuchamos por los altavoces que hubo un accidente y que el segundo tramo del servicio estaba demorado de forma indefinida. Nos salimos de la línea Keio e hicimos dos trasbordos por la JR. Nos preguntamos qué habrá hecho Irie-san, que venía detrás de nosotros.
Me despedí de los chicos en el Dojo y me encontré solo en el depto. Me lavé los dientes, me duché, preparé el futón y puse la compu un ratito hasta que llego mi compañero. No se enteró del accidente hasta que ya fue tarde y se tomó el último tren.


Martes 31: ukemi
La rutina no falla, y me gusta. Ir la Dojo a la mañana y encontrarme con Daniel, Ruslan y Paula terminando un mate, preparándose para la clase especial. Llega Sensei y nos ponemos con las armas. Termina la práctica y retomamos el mate o nos preparamos para salir. No recuerdo con detalle lo que pasó este día. Pero se acercaba el momento de entregar los documentos de examen a Igarashi Sensei, el ensayo de Daniel y la plata del hospedaje en el Dojo, la participación en los eventos y el arancel de examen. Seguramente esta fue la tarde en la que estuve todo el día en el depto haciendo cuentas y acomodando documentos. A la tarde fue la clase. Antes que comience me dieron un listado de los pasajeros de los micros para el campamento y un diagrama del bus 1, donde voy a ser uno de los que ponen orden.
Ya que el martes pasado no entrenamos y el viernes estuve ocupado con el té después de clase, hoy volví a hacer ukemi con Yutani-san. Estuvo muy bueno. Cuando terminamos Maxi pidió sumarse la próxima práctica el viernes.
Después de la clase cuando todos se fueron los chicos me invitaron a comer con ellos. Los acompañé un rato, no me lo quería perder. Sánguches de jamón y queso con bocaditos salados que Paula había comprado pensando que eran dulces para el mate. Volví al depto y no cené mis sobras. Quedaron para mañana. A dormir.


Miércoles 01: traducción

Torre de Tokio
Vista desde el edificio alto
Finalmente Daniel Sensei terminó su ensayo. Un resumen de su vida en Aikido. Después de la clase de la mañana me quedé solo con Daniel. Nos tomamos un mate y comimos banana. Volvió Ruslan, apareció Jenny, bajaron Sensei y Machiko-san y empezó la clase especial. Cuando terminó él se fue a pasear con los demás y yo me quedé en el Dojo con Ruslan y Paula. Tomamos mate y tradujimos el ensayo al inglés, Ruslan lo hizo al japonés. Mientras nosotros pasábamos un día tranquilo en el Dojo, haciendo algunas compras y lavando ropa, los chicos fueron a ver la torre de Tokio, el barrio Roppongi y subieron a un edificio muy alto para la apreciar la vista panorámica.
Los miércoles eran los días relajados porque empezaba el momento de la semana sin clases, cuando podían dejar sus cosas en los estantes y la ropa colgada dos días sin tener que acomodar tanto. Esta noche algún paseo hicimos, porque tengo registrado que gasté 1.000 yenes en la cena, algo inusual, y creo recordar que fue en la casa de curry CoCo frente al complejo de la estación.


Jueves 02: Hombu

AUA en Hombu Dojo
Cuarto evento de cumpleaños de Igarashi Sensei. El equipo argentino está con 7 miembros porque dos se fueron a conocer Kyoto. Una visita casi imperdible para los visitantes a Japón. Irie-san y yo teníamos que estar en el Dojo a las 7:40. Mientras él se preparaba yo desayuné rápido las sobras del almuerzo de ayer. Llegamos a las 7:48 y ya se habían ido todos. Se puso muy nervioso. Fuimos a la puerta Keio y estaban todos esperando ahí para salir a Shinjuku. Esta vez le pedí que compre boletos sólo de ida para los argentinos. Llegamos sin problemas al Hombu Dojo, avisaron que íbamos a la clase especial de Waka Sensei y nos dejaron pasar sin registrarnos. Igarashi Sensei pidió que le cedan el Dojo central para que Waka Sensei les dicte una clase a sus alumnos de todo el mundo. Fue una clase bien concurrida. Mucha gente no sabía las reglas de Hombu, a pesar de que habían sido bien detalladas en el boletín informativo que mandó Jenny por mail. Yo estuve atento a ambas puertas para indicarles a los alumnos cómo ingresar y qué no hacer dentro del Dojo. Cuando bajé las escaleras buscando a Irie-san para darle las yudanshas me lo crucé a Waka Sensei, me reconoció y me preguntó si estaba saludable, que en japonés es una pregunta muletilla como el ‘Cómo andás?’ argentino. Durante la clase se metió en mi pareja dos veces para revolearnos un poco. Al final hicimos la foto grupal, que la habíamos ensayado a pedido de Igarashi Sensei para quedar bien. Después hubo fotos por delegaciones y terminamos limpiando los deshis de Igarashi Sensei y quienes residen en Hashimoto Dojo.
National Garden Park
Terminado el asunto nos fuimos a recorrer Shinjuku otra vez. En seguida nos separamos. Ruslan y Paula fueron por su cuenta. Daniel, Jero, Pablo, Maxi y yo fuimos a patear por ahí. Compramos algunas huevadas para picotear hasta que finalmente nos metimos en un Freshness Burger. Una cadena de hamburgueserías como McDonalds pero con carne de verdad, o al menos más realista. Pasamos por un mercado a comprar jugos y dulces y fuimos a comer el postre al National Garden Park. Un parque gigante con variedad de jardines hermosos y algunos claros para tirarse a descansar. La entrada era paga y me invitó Jero. Como estoy en la lona con la plata, los chicos a veces se turnan y me invitan una comida, o una bebida o una entrada.
Ya descansados fuimos a ver unos edificios Yodobashi de tecnología. Ahí nos separamos, yo me quedé con Daniel y Maxi. Compré un cable cargador nuevo para el teléfono y ellos averiguaron precios de perfumes, maquillaje y estéreos. Volvimos a Hashimoto cansados, directo al Dojo y a dormir.


Viernes 03: Preparativos
Anu, de Finlandia, quien será la uke de Jenny en el examen y con quién compartí el seminario de Rusia en septiembre, llegó ayer al Dojo. Esta mañana se sumó a la práctica para 4to Dan matutina. El resto del día lo pasamos de paseo por la zona. Los llevé a visitar un shopping al otro lado de la estación, al Ario. A las 5:30 empezó la clase de niños, los ayudantes fuimos Anu, Piotr y yo. Muy pocos alumnos, sólo 4, una nena llegó tarde y en seguida se puso a llorar en el baño, no supimos qué hacer. Anu se quedó con ella parte de la clase con la puerta cerrada, pero no hablan el mismo idioma. A Irie-san no le respondía. Al final volvió la madre y a ella tampoco le respondió. Se fue sin saludar porque le daba vergüenza. Es un misterio aún. Clase de adultos. Muy concurrida también. Poco espacio para movernos y terminamos con kokyunages otra vez. No hubo práctica después de clase y el té fue muy corto. Maxi perdió su oportunidad de practicar con Yutani-san.
Cuando se fueron todos levantamos los tatamis del lado de las armas para poner las valijas que fueran a traer los extranjeros que paran en hotel y no pueden dejarlas ahí por el fin de semana. Mañana empieza el último gran evento, el último campamento de Igarashi Sensei. Bien, se fueron todos, quedamos los deshis y los que duermen en el Dojo. Comimos todos juntos, brindamos con cervezas y nos despedimos hasta mañana.


Sábado 04, Domingo 05: Yamanakako
Empieza el asunto. Temprano al Dojo a ayudar a subir paquetes a los autos. Llenaron 4 baúles de cosas para el campamento y se empezaron a ir de a poco. Sobre el final, aún quedaban cosas por hacer pero Sensei me mandó a que vaya ya al micro con el resto de los argentinos y lleve su equipaje. Lo esperamos ahí y arrancamos a las 8:35. La coordinadora de mi micro era Anu. A mitad de camino paramos en el mismo parador de la otra vez a tomar café con helado. Qué buenos que están esos helados. Jero me invitó el combo. Seguimos viaje y me pidieron juntar 20 personas para que me ayuden a armar el tatami del Dojo 2. Hablé por el parlante del micro y junté unas 15 manos. Cuando lleguemos me tendría que adelantar con ellos mientras el resto se acomoda en las habitaciones.
Cuando llegamos me informaron que el Dojo 2 ya estaba armado. Una cosa menos que hacer. Fuimos a la habitación y nos acomodamos. Rápido volvimos al hall central y entramos al comedor. El almuerzo fue arroz con curry que servimos a todas las mesas unos pocos. Después se pudo repetir autoservicio. Acá informaron que deberíamos estar en el Dojo 1 cambiados a las 12:30 para la introducción del campamento. Nos vestimos en la habitación y llegamos para la charla de Igarashi Sensei.


Bienvenidos al último campamento de Igarashi Sensei! Como siempre, son tres clases el sábado y los tres Dojos funcionan simultáneamente, así que a elegir bien con quién entrenan. La configuración que elegimos en grupo, si bien hubo variaciones, fue Igarashi, Shirakawa, Arai.
En la clase de Igarashi Sensei repasamos los conceptos que veníamos viendo en sus clases en el Dojo. En la de Shirakawa Sensei hicimos un trabajo más fluido y con más contra-técnica y más ukemi, además dio una charla sobre el balance y como no hay dos cosas de igual valor. Finalmente Arai Sensei, a él no le tocó traductor, así que no pudo expresarse mucho. Su trabajo es aún con más contra-técnica (kaeshiwaza), es difícil de entender lo que muestra y lo que hace, pero resulta muy interesante de todas formas.
AUA luciendo la remera
Terminó la última clase e Igarashi Sensei los sacó a todos del Dojo. Empezó el examen ahí mismo. Primero armas, pasaron Jenny y Daniel con sus respectivos ukes. Hicimos algunos kumtachi y algunas variaciones. Después el kata 36 y finalmente ataque de dos estático y tres dinámico. Terminaron ellos y empezó Machiko-san. Lo mismo pero más corto. Cuando hicimos el kata 36 había cierto temor de ante mano a equivocarnos, pero lo supimos resolver y no nos quedamos quietos en ningún momento. En el ataque dinámico supimos acoplarnos y no hubo lesiones.
Igarashi Sensei le pidió opinión a Kinoshita Sensei, una de las espectadoras del examen, dijo que estuvo muy interesante. Los felicitaron a los 3 y nos mandaron a las duchas, 18:30 debíamos estar en el comedor formal. El formal es uno de tatami tradicional con mesas ratonas y almohadones para sentarnos en el suelo. Nos duchamos y bañamos en las aguas termales del hotel y llegamos frescos y bien vestidos a la cena. Ya estaba casi todo servido. Los alumnos de Meiji distribuyeron cervezas y empezaron los discursos. El director de ceremonia fueron Irie-san en japonés y Lui en inglés. Discurso de Igarashi Sensei, Arai Sensei, Shirakawa Sensei, Urban Sensei, Sakurai Sensei y Suwa Sensei para dar información. Empezamos a comer, había mucha hambre. La mayoría no había probado bocado desde el curry del almuerzo y tuvimos 3 clases seguidas. Antes de terminar la comida ambos Senseis agasajados por sus cumpleaños, Arai Sensei (80) e Igarashi Sensei (70) subieron al escenario a recibir sus regalos de las distintas delegaciones. En nombre de AUA a Arai Sensei le dimos un whiskey irlandés que compré yo; a Igarashi Sensei en nombre de AUA le dimos una placa que hizo Ariel y un buzo, yo le di a modo personal un adorno para la pared comprado en Irlanda. La comida siguió un poco más. Sacaron más cerveza, abrimos las cajitas de comida extra y empezaron a servir sake para otro brindis. Al terminar hicimos los aplausos tradicionales de fin de la comida y entre todos levantamos las mesas y las limpiamos.
Entrega de regalos
Hubo un buen rato de no hacer nada. Los chicos estaban algo tomados ya. Charlamos en el hall de entrada con Many y Javi. Los alumnos de Meiji estaban juntando la plata para la segunda fiesta. Que consiste en más alcohol y más comida, básicamente las sobras no abiertas de la cena y papitas. Sólo asistimos Daniel y yo de nuestro grupo. La pasamos bien. Yo charlé con Sensei, con Rob de Bristol, con Cris y Andrew de Canadá, con un Sensei japonés que no recuerdo el nombre, con una de las Sensei de Suecia y con Randy de Nebraska. Irie-san dio por terminada la segunda fiesta y todos juntos levantamos las mesas otra vez. A dormir previa charla con Daniel Sensei en la habitación.

Foto en el Dojo 1
El domingo a las 5:15 había un trote por el lago, pero llovía fuerte y nos quedamos adentro. Lo seguimos a Shirakawa Sensei en ejercicios shintoistas de activación del ki. Después volvimos al mismo salón de la cena para desayunar. Ahí mismo nos informaron del siguiente cronograma. Hubo una clase de una hora y media, volvimos a elegirlo a Igarashi Sensei. Después sacamos unas fotos y empezó la exhibición. Pasaron todas las delegaciones por países y todos los Senseis menos Igarashi Sensei. Nos volvimos a duchar, algunos y nos cambiamos de ropa en el salón comedor formal donde dejamos las mochilas y equipajes, se había convertido en vestuario de hombres.
Nos sentamos todos en el comedor donde almorzamos ayer y empezaron a llevar la barbacoa a las mesas. El asunto venía lento. Fui a ver qué pasaba y traté de apurar un poco el trámite. Lo reemplacé a Jero que lo habían enganchado en una de las planchas y cocinamos hasta que nos cortaron. Todos a los micros, nos vamos a los baños termales.  Están buenísimos. Entramos Daniel, Jero, Ruslan, Pablo y yo, el resto de los chicos se quedaron paseando y comprando en el complejo. Pasada la hora nos apuramos a entrar de vuelta a los micros ya para volver a Hashimoto. Acá fue una despedida con los grupos que se volvían en auto. La mayoría de los extranjeros se iban hoy mismo o mañana. Volvimos a parar en el parador para más helado y café, esta vez me invitó Chris de Canadá. Bajamos en Hashimoto y nos volvimos a despedir de otra buena manada de gente. Sensei me dio dos bolsas para llevar al Dojo, él se fue a despedir a Shirakawa Sensei en la estación. Nosotros nos quedamos charlando con Many y Javi y nos volvimos al Dojo, pero Maxi no estaba con nosotros, se había ido con ellos a un karaoke. Ya reinstalados los chicos que se  van mañana acomodaron todo lo mejor que pudieron y algunos fueron al súper a comprar cerveza para un último brindis. Parecía mentira que Maxi apareció en el momento justo con más cervezas y más comidita. Se nos sumaron Chris y Adam, el griego, el otro griego estaba descompuesto y Andrew dormía. Un brindis para celebrar la aventura japonesa. Finito y a dormir.

domingo, 19 de junio de 2016

132-Hashimoto - 23~29/may - Argentina en Japón



SEMANA 4:
23/05 – 29/05

Lunes 23: Jero
Bienvenido Jero! (el fotógrafo)
Empieza la semana y con ella las primeras prácticas especiales. El sábado 4 de junio en el último campamento de Igarashi Sensei se realizará el examen de 4to Dan para Machiko-san, Jenny y Daniel Sensei. Ya que los tres examinados están residiendo en Hashimoto Dojo, los tres reciben entrenamiento especial y extracurricular junto a sus ukes.
Ayer llegó Fredy, esta mañana fue al Dojo a saludar y lo conoció a Daniel. Cuando llegué charlamos un ratito todos juntos y empezó la práctica. Entrenamos de 9:30 a 11. En ese ratito Pablo, Gero y Rolo se fueron a pasear y volvieron después de las 12. El programa de estas clases está pactado. Kumitachi, ken no ri, tai no ri, 36 no jo ken awase, futaridori y randori.
Salimos tarde del Dojo, comimos algo en la estación y fuimos a Hachioji a comprar yenes, el banco estaba cerrado ya, los llevé hasta a Machida para que hagan compras y me despedí, fui rápido a la puerta Keio de Hahsimoto a esperar a Sensei y Jenny para ir a Meiji. Quedamos en cenar en el restaurante rico a la vuelta con todos. La clase tuvo otra vez muchas explicaciones por parte de Sensei, esta vez también corrigió el ikyoundo y el kiai. Al final Jenny sólo tuvo 10 minutos para hacer su entrenamiento especial. Volvimos y nos encontramos con los chicos en el restaurante. Ahí estaba Jero, otro lindo reencuentro. Recién llegado a Hashimoto después de las muchas horas, aviones y trenes se sentó a cenar. Incluso antes de ir al Dojo a dejar su equipaje. No tuvimos suerte con la comida. Sensei pidió la especialidad de la casa, variedad de pinchos de diferentes cortes de pollo. Sólo dos están buenos, el resto se dejan comer. Cuando vinimos con Jenny y Atro pedimos platos de arroz que estaban buenísimos. Sensei se fue temprano. El resto nos quedamos a terminar las cervezas y nos fuimos directo al Dojo. Ahí charlamos un poco más y nos despedimos.


Martes 24: Kamakura

Un puente en Kamakura
A la mañana entrenamos para 4to Dan. Está hilando muy fino, es una constante lucha entre corregir detalles e incorporar los movimientos. Le contamos a Sensei de nuestro plan de ir a Kamakura, una ciudad muy linda y antigua, que hace siglos fue la capital del Japón. Nos dijo que aprovechemos el día y que nos salteemos la práctica de la noche. A las 12 nos fuimos del Dojo y sin almorzar nos tomamos el tren. Al bajar en la estación recorrimos una calle comercial muy pintoresca. Los chicos no paraban de sacar fotos. En eso nos entró hambre, mucha, pero no queríamos comer en cualquier lado, queríamos sushi japonés. Volvimos al  inicio de la calle y entramos en un kaiten sushi, un tipo de restaurante en los que pasa una cinta transportadora por todas las mesas, los clientes sacan platitos de colores con diferentes sushis y al final les cobran por la acumulación de platos. Riquísimo todo, qué buen sushi y qué fresco que estaba.
El gran Buda de Kamakura
De ahí nos fuimos al templo donde todos los años hace un seminario y exhibición Doshu. Sacaron montones de fotos más y volvimos a la estación. Ahí nos tomamos un tren hasta el gran Buda, una escultura de bronce de un Buda gigante en honor al que vivió antaño en esas montañas. Impresionante y muy lindo lugar con mucho bosque. A la vuelta pasamos por la playa, no era muy linda la que encontramos, pero era agua, que era lo importante. Jero y yo nos mojamos las patas, estaba casi tibia. Intercambiamos fotos con dos brasileras que estaban de turismo. Emprendimos el regreso sin más pausa que una tienda de todo por 100 yenes donde compramos boludeces y bocadillos. Llegamos a Hashimoto y fuimos directo al Dojo. Los chicos no cenaron nada, yo los acompañé a Ruslan y Paula que acababan de llegar y fuimos a cenar los tres. Nos metimos en el restaurante chino donde se come rico, barato y abundante. De postre un café con Pocky (palitos con chocolate) e Internet en el Lawson, una tienda tipo kiosco. Volvimos al Dojo, pasé a saludar y me fui a dormir.


Miércoles 25: Kodaira

El Torii del Meiji-jingu
AUA con Kobayashi Soshihan
A las 6 estábamos en el Dojo, los chicos ya habían limpiado todo. Clase hasta las 7:30, un poco de práctica extra con el té y a desayunar mate con galletitas. A las 10 práctica de 4to Dan. Nos fuimos a pasear por Shinjuku con la idea de hacer algunas compras y ver el gran parque donde está el Meiji Jingu, un templo elevado en honor al emperador y emperatriz Meiji. Antes del parque tuvimos una de las mejores experiencias gastronómicas del viaje. Un restaurante de ramen, uno de esos en los que le pagás a una máquina y esta te da un papelito con tu orden. Los cocineros y mozos tenían la mejor onda y la comida estaba exquisita, las giozas fueron todo un éxito. De ahí nos fuimos y nos tomamos un cafecito y seguimos directo al parque, en el que estuvimos poco tiempo porque se nos hacía tarde para una clase importante esta noche. Una visita al Dojo de Kodaira donde dicta clases Kobayashi Yasuo Soshihan. Uno de los reencuentros de Daniel Sensei. Cuando llegamos, Sensei y Kasahara-san nos saludaron desde el balcón de la casa. Abajo estrecharon manos y nos dieron la bienvenida. La clase fue mucho más activa que las de Hashimoto. Terminamos y empezó la hora del té pero con un mantel gigante y cerveza para todos. Me lo encontré a Paul, el inglés que conocí en Bristol. Es un personaje, tiene los mejores discursos. Es costumbre presentarse en el Dojo cuando vas por primera vez o de visita. Él, Odd de Noruega y nosotros, lo hicimos. Nos quedamos un buen rato, muchas risas esta noche, no nos queríamos ir, pero lo hicimos. En Hahsimoto nos conectamos rápido en el Starbucks y al Dojo.


Jueves 26: Tokorozawa

Unos mates
Lago Tama
Práctica para 4to dan a las 9:30. Desayunamos en el Aeon como ya se hizo costumbre y nos fuimos a Tokorozawa. Ayer para ir desde el parque hasta Kodaira nos tuvimos que meter en los subtes y fue un infierno que nadie quiso recrear. Me fijé en la mapa y tenemos dos lagos y un templo a pocas estaciones del Dojo, ahí fuimos. Esta vez antes de salir entramos a comer en un restaurante barato, estuvo rico. El viaje fue largo y con muchos trasbordos. El templo fue lo primero que vimos, hermoso, éramos los únicos visitándolo. Nos sacamos muchas fotos. De ahí fuimos a tomar mate en el lago Tama, pero estaba totalmente cercado, nos sentamos en un claro del bosque, pero no pudimos tomar mucho, el termo estaba hasta la mitad de agua nomás y no lo suficientemente caliente. Fue un lindo momento, hablamos de temas varios, entre ellos AUA. Se hizo la hora de ir al Dojo, teníamos hambre, y para no hacer la clase así entramos a un restaurante frente a la estación de Koku-koen. Otra vez pinchos de pollo. Estaban más ricos esta vuelta.
AUA con Kobayashi Tokorozawa Dojo
Lo dejamos a Daniel que nos guíe hasta el Dojo, a ver si se acordaba el camino después de 17 años. Se lo acordó. Un gran reencuentro con Hiroaki Sensei. La clase estuvo incluso más movida que la de Kodaira, y la fiesta de recibida también. Pusieron una de las mesas grandes y desplegaron sushi y cerveza. Nos reímos mucho dos horas seguidas. Hiroaki Sensei me dijo que necesitaba mi aplicación de uchi-deshi antes de mi mudanza. En la All Japan Aikido Demonstration, por ejemplo.
Nadie se quería ir, pero nosotros tuvimos que hacerlo. Mañana hay que despertarse en el Dojo y no nos podemos perder los últimos trenes. Llegamos a Hashimoto esta noche a pesar de las cervezas y el sake con el que terminó la fiesta. Nos fuimos directo a dormir.


Viernes 27: Maxi

Hoy no sabíamos si habría clase de 4to Dan o no. Fui a las 8:30 a entrenar con Daniel Sensei para salir de paseo antes. Cuando llegué él estaba solo. Charlamos un poco y en eso llegó Ruslan. Se emocionó al verme ya listo para la práctica. Hicimos ukemi juntos y pasamos a iriminage. Daniel se alistó, cortamos y nos pusimos con el 36 no jo. Cortamos y él se duchó para salir. Esta vez no los acompañé al paseo. A la noche llegaba Maxi, todos temíamos que no llegue a tiempo. Antes de la clase arreglamos que Jero lo iba a recibir en la estación. Pero mágicamente apareció en el Dojo antes que termine la clase. Maxi!! Qué alegría verlo. Se sumó al té y le dio el regalo a Sensei. Después lo acomodamos y fuimos a comer algo para la bienvenida.


Sábado 28: Embu

Equipo de Igarashi Sensei
Con todo hoy. 6:30 clase regular hasta las 7:30. Preparé el té pero Sensei no se sumó. Satou Sensei tomó una taza y Jero me hizo el aguante. Me fui a cambiar al depto y me los encontré a los chicos en la estación. Irie-san compró boletos grupales para evitar perder tiempo con todos en las máquinas. Fuimos los 9 al evento más grande del año, la All Japan Aikido Demonstration. Seguimos a la manada. En la gran cola para entrar me dieron las revistas y toallas de recuerdo para el grupo de Igarashi Dojo. Las repartí y entramos, nos ubicamos y empezamos a revisar el cronograma de exhibidores y el personal nuestro. Una cosa se adelantó, el encuentro con la embajada argentina. Irie-san nos llamó para que vayamos rápido a cambiarnos porque venían. Los esperamos en la entrada principal y nos mandaron a otra entrada, pasamos por entre las gradas y nos metimos detrás del telón al otro lado de las mesas del jurado. Los vimos de traje a Waka Sensei, Osawa Sensei y varios representantes de Hombu Dojo, entre ellos Sebastián. Llegaron dos mujeres, una representando a la embajada argentina en Japón y la otra que parecía ser su asistente. Fue muy protocolar, un estrechón de manos, fotos, agradecimientos por recibirnos y que nos iban a ver cuando nos toque. Volvimos a las gradas y yo me comí mi bento de sushi que me había comprado antes que nos llamen de apuro. No prestamos mucha atención a las exhibiciones hasta nuestro turno, estábamos muy pendientes de los horarios. Cuando fue el momento fuimos todos a la entrada para la foto con Sensei, arreglamos las parejas y lo seguimos a Irie-san hasta nuestra puerta en el subsuelo. Nos equivocamos dos veces. Hubo un cambio de planes. En lugar de demostrar Irie-san con migo y que el resto hagan la técnica, lo dejaron en 90 segundos de jiyuwaza. Ese ratito pasó volando, a mí me tocó con Fredy. Volvimos a las gradas a esperar las siguientes exhibiciones de la lista. Los chicos ya estaban liberados y se propusieron a ver las exhibiciones con el panfleto en la mano. Yo les seguí el ritmo un rato hasta que se hizo la hora de que demuestre Igarashi Sensei y lo acompañé a Daniel Sensei a su puerta. Resulta que había que esperar en la entrada para otra foto. Les saqué la foto y los acompañé hasta la escalera, volví a las gradas y me puse a sacar fotos, no muchas. Una vez terminada me dijeron que le grupo de Kobayashi Dojos ya había pasado, saqué mi aplicación de uchi-deshi y fui a buscar a Hiroaki Sensei para entregársela. Estaba a fuera con sus alumnos.
AUA con la embajada argentina
Después de la exhibición de Doshu nos fuimos todos a reunirnos en la entrada, juntos de vuelta a Hashimoto. Cenamos en un restaurante en el 5to piso del Aeon, un terreno desconocido para varios de nosotros. Comida semi-gourmet, o sea poco abundante y algo cara. Los rusos se quedaron con hambre y cuando nos fuimos ellos fueron a cenar otra vez. En esta comida, como éramos muchos, nos separamos. Sensei con Machiko, una amiga, Irie-san y Jenny en una mesa chica, el resto de los extranjeros en una mesa grande. De a ratos se nos acercaban a brindar. Terminado el asunto volvimos al Dojo previa compra en el súper y un poco de Internet. Así se dio por terminado el primero de los 5 grandes eventos de cumpleaños de Igarashi Sensei. Irie-san me acompañó y me mostró donde tenemos que ir a buscar la cerveza y el sushi mañana para la fiesta. Después volví al Aeon para prestarle mi teléfono a Daniel Sensei para que hable por Skype a su casa en Argentina. Nos cerraron y volvimos al Dojo y yo al depto.


Domingo 29: Party

Instructores en la fiesta
Hashimoto Party
Hoy fue el segundo evento, uno doble. La clase y fiesta de bienvenida a todos los alumnos extranjeros. Los chicos se fueron del Dojo temprano después de limpiar. Con Irie-san al frente hicimos la clase de niños y ninguno de nosotros se quedó a la gran clase de bienvenida, ya había mucha gente. Además teníamos la tarea de ir a buscar la cerveza que había encargado Sensei. El sushi no porque lo llevaron desde el local. Salimos 8 a buscar el alcohol. A los chicos les pedimos que estén en el Dojo de vuelta a las 12:30. Yo me quedé un rato durante el inicio de la clase para indicarle a cada uno de los 65 extranjeros cómo entrar al Dojo y qué hacer con sus calzados. Terminada la clase y cuando todos se fueron, los argentinos y los canadienses lo seguimos a Irie-san hasta el HAC, ahí repartimos 5 cajas de cerveza y los otros 3 fuimos al Aeon a buscar otras 3. Acomodamos todo en la mesa y en la heladera y me mandaron afuera a explicar las reglas a los comensales. Pasar de a uno, tomar una lata o botella por persona y ubicarse donde quieran. A mí me tenían un lugar designado frente a Igarashi Sensei y Daniel Sensei. Qué lleno que estaba, comimos rico y todas las delegaciones dijeron algunas palabras.
Cuando se terminó entre todos limpiamos y se vació el Dojo.
Segunda fiesta
En ese momento fue cuando lo llamamos a Sensei y en una reunión formal le dijimos que dos de los argentinos se irían del Dojo a un hotel. Lo aceptó bien y seguimos con el día. Fue entonces cuando esperábamos tranquilidad, tal vez unos mates. Pero Sensei volvió, sacó la mesita y puso cerveza para la segunda fiesta. Más bocadillos salados, más cerveza y pidió pizza, invitación de Machiko. Se descontroló, todos se reían, nos sacamos fotos con gorros, hasta bajaron el casco samurái. Dos se desmayaron y se derramó un poco de cerveza. Sensei se fue a dormir, nosotros limpiamos y los que no dormíamos ahí mismo nos fuimos.