Vivir no es sólo existir

Hola todos, gracias por leerme y así acompañarme en este viaje. Cuando me fui por primera vez lo pensé como un 'voy y vuelvo'. Algo finito, aunque largo. Hoy veo que estoy viviendo esto y después estaré viviendo otra cosa. Viajo para conocer lugares, costumbres, horarios, comidas, ritmos, gente, calles, Dojos, maestros, compañeros, trenes, redes de metros, culturas.
Hoy el objetivo del viaje, si bien tengo un plan sobre el que improviso, es viajar. Si es posible trabajar en distintas ciudades para, 1) financiar el viaje y 2) entrar bien en el ritmo local, no ser sólo un turista más.
Este texto lo voy a expandir en la entrada 'Inicios y Motivaciones'
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viernes, 22 de abril de 2016

120-Dublín 06~10/abr - cambios en la cocina



Dublín 06,07,08,09,10/04 – un nuevo cocinero

Miércoles 06: Ismael

A Gary no le convencieron ni el australiano ni el francés, por eso hoy entra a probarse un mejicano, Ismael. Tiene experiencia como cocinero y entrenó artes marciales. Está ilusionado el chef. Me pasé el día en la casa. A las 3:20 fui al bar. Lo saludé a Ismel. Buena onda, parece que se desenvuelve bien. Cuando se fue Gary me dijo que le gustó y que quiere que se quede. Bien, buenas noticias. Él se fue a las 7:05 y yo a las 8:30. Mañana vuelve Ismael, otra vez a las 10, así que yo a las 4.

Jueves 07: amague
Llamado de Gary bien temprano para que lo reemplace a la mañana. Isamel y yo, el súper equipo latino haciendo el desayuno. Llegó el chef, con una cara de destruido terrible, estaba enfermo, pero se tenía que quedar. Me dijo que vuelva a las 6. Volví a la casa. Almorcé con Vinícius y quedamos en ir al cine a la noche a ver The Witch. Llegué al bar, saludé a los chicos contento. Nos reímos un rato, me cambié y Phil me alcanzó en la escalera. No me necesitan hoy, como Gary llegó tarde se queda a cerrar. Lo que hace la falta de comunicación. Era medio tarde, no quería volver a casa para quedarme media hora y caminar al centro otra vez. Pasee por todos lados. Entré a Game Stop, hacía años que no lo hacía. Me quedé un ratito mirando la caja The Legend of Zelda: Twilight Princess para WiiU. Los dibujos originales son geniales y me llenaron de nostalgia, sumado a que un músico callejero estaba tocando “Aleluya” con el saxo. De ahí fui a la juguetería gigante y me puse a jugar a la WiiU. Mario Kart principalmente.
Se hizo casi la hora del cine. Me tomé un licuado en Eddie Rockets, un restaurante que imita el estilo de los años 60 en Estados Unidos. Fuimos a uno con Álvaro en Toronto en 2011. Llegó Vinícius y entramos al cine. Una peli rara. No la disfruté, pero me gustaron las actuaciones y el acento. Volvimos caminando, ducha y a la cama.

Momento de paz
Viernes 08: tranquilo
Al bar a las 4. Todo el día en la casa. Nos quedamos solos Ismael y yo, terminamos de limpiar a las 8, qué lindo, de a dos se hace más rápido. En la casa me puse a ver una peli, Guardines de la Galaxia, me gustó.

Sábado 09: clase
El gran día. Me pasé la semana pensando en la clase y cuando llegó el momento empecé distinto. Cuando me quise acordar era totalmente distinta al plan, pero salió bien. Sobre el final empezaron a llegar los chicos de Jujistu. Terminamos, me cambié y me sumé a su clase. La dictó Andy, esta vez mostró ejercicios más básicos y lo pude entender. Cuando me estaba yendo después de la ducha me las encontré a Katie y Ala que se estaban por sentar a tomar un café en el bar del frente. Me sumé y luego se sumó otro chico. Con Ala hablamos de gente que nos inspira. Yo le introduje a Rosie Swale Pope y ella me introdujo a Maria Popova. Terminamos y fui directo a casa, dejé la ropa, agarré la mochila chica y caminé al bar. Ismael se fue cuando yo llegué y Gary en el micro de las 7:55. Más tarde terminé de limpiar y volví a casa. Puse una peli fácil, El Interno, con Robert de Niro. Está buena. Después vi una de la Liga de la Justicia, empecé una segunda pero me quedé dormido.

Domingo 10: películas
Antes de desayunar terminé la peli de anoche, desayuné con otra y vi dos más. Será que haber visto la adaptación al cine de la Liga de la Justicia me dio ganas de ver las películas animadas. Todo el día en la cama viendo películas. Me levante un par de veces para comer y en un momento salí, no me acuerdo a qué, pero casi seguro que a comprar comida. El día terminó como empezó, con películas.

domingo, 10 de abril de 2016

112-Dublín 15~16/mar - la cervecería


Dublín 15,16/03 – llegaron los alemanes

Martes 15: Guinness

Tocó abrir la cocina. Salí de la pieza sin despertar a nadie, desayuné rápido y me fui. Trabajé hasta las 4 y ahí estaba Ornella. Me esperó casi una hora y salimos para el museo Guinness. Alan nos advirtió que podría estar cerrado. En la página decía que estaba abierto hasta las 5, nos apuramos. El paseo es similar al de la Heineken Experience, un poco más corto nomás. El edificio tiene la forma de una pinta, son 7 pisos en los que una va solo siguiendo flechas y explicaciones, tanto escritas como en video. Te enseñan los 5 ingredientes que componen la emblemática cerveza y los diferentes procesos desde el cultivo hasta la publicidad. En el quinto piso está la primera degustación, un vasito de cortesía. Luego, en el sexto hay un bar bastante grande con esculturas y finalmente en el séptimo está el gran bar. Cilíndrico y con un 90% de la pared vidriada, ofrece una vista espectacular de la ciudad. La barra circular estilo isla ofrece exclusivamente Guinness. Antes de subir vimos una cola en el sexto, una empleada nos dijo que estaban a 15 minutos de cerrar y que teníamos que elegir. Si tomarnos la cerveza en el bar o hacer la cola y servirnos nuestra propia pinta. Elegimos la primera.
En Guinness
Bajamos todos los pisos por escalera mecánica y le dedicamos un rato a los suvenires. Buena calidad.
Salimos junto con el último grupo, ya todo cerrado salvo la tienda. Caminamos hasta el río y nos pasamos del restaurante, claro. Fuimos al Yamamori Sushi Bar. Un restaurante japonés muy bueno. Íbamos a pedir sushi, pero llenarnos con eso es muy caro. Pedimos el plato completo, una comida de 7 partes tradicional. Muy rica, entre ellos sushi, así que nos sacamos el gusto ahí.
El plan seguía con una visita a McGowens antes de las 11. Estaba casi vacío. Dos de los salones cerrados. Ornella se tomó su mojito, yo un jugo de ananá y volvimos a casa. Ya era tarde, estábamos cansados, charlamos un poco y a dormir.

Miércoles 16: Descanso

Hoy llegan los alemanes, mi primera experiencia con couchsurfing. Esta mañana queríamos ir al jardín botánico, pero la vi tan cansada que la dejé durmiendo. Desayuné mi porridge, fui a comprar facturas y a las 10:30, ya estaba despierta, mateamos. 11:20 me fui al bar, Ornella se quedó un rato más en la casa y fue sola al jardín botánico. Quedamos que a las 8 me pasaba a buscar e íbamos a tomar algo. Llegó a las 7:30, entró a la cocina, justo me habían pedido que me quede un ratito más cocinando así que ella ligó un sánguche. Mientras limpiaba todo se ofreció a lavar los platos, y claro que sí le dije, acá tenés los guantes, ojo que el agua está muy caliente. Estuvo bueno tenerla de ayudante. Eso de limpiar la cocina e ir a la pileta que no haya nada que hacer fue genial. Terminamos y nos fuimos.
En la casa estaban todos o dormidos o por dormirse. Me duché, charlé un poco con Vinícius, que me contó que lo alemanes ya habían llegado, habían dejado sus mochilas en el living y habían ido al aeropuerto a dejar el auto. Finalmente sólo Ornella y yo quedamos despiertos para recibirlos. Fioren y Tim. Buen onda, cayeron con comida y cerveza. Charlamos casi una hora. Nos contaron de su viaje, uno está de vacaciones una semana y el otro viene viajando hace un mes. Preparamos sus camas en el living y nos fuimos a dormir.

jueves, 7 de abril de 2016

110-Dublín 10~12/mar - hermana y hermano en Irlanda



Dublín 10,11,12/03 – se ocupa una cama más

Jueves 10: Regreso
Anoche me fui a dormir sabiendo que no iba a ir a entrenar esta mañana. Ya había hecho 3 clases, una con cada Sensei, y estaría mal dormido. Me deserté solo a las 10. Tiempo de ir tenía, pero desayuné tranquilo. Encendí la laptop, entré con una cuenta de visitante y no me pidió contraseña. Como tenía poco tiempo decidí pasar las fotos del disco de mi papá al mío y viceversa, pero el mío tiene contraseña y para que me dé la opción de entrarla necesito poderes de administrador, me llevé los dos discos a Dublín. Chatee con Fernando y quedamos en que lo iba a ver hoy. Primero fui al metro y directo a su oficina. Tomé la línea 5 hasta Pirámides y el Cercanías 10 hasta el Barrial. Entramos al edificio de la empresa y nos tomamos algo en la cafetería, después charlamos un ratito afuera para despejarnos. Lindo reencuentro. Nos despedimos hasta la próxima. Volví al tren, bajé en Pirámides y caminé hasta la Puerta del Sol, entré al Hotel Europa y nos fuimos a almorzar Ornella, el abuelo y yo a un restaurante italiano. La comida estuvo rica, pero no tanto como las tapas y raciones de los bares españoles. Lo dejamos al abuelo en el hotel y los dos hermanos nos fuimos a pasear. Al Corte Inglés a comprarle un teléfono que le habían encargado a Ornella desde Argentina. Después paramos en Llaollao a comer yogurt helado que tanto le gustaba a Fermín cuando vivió acá. Yo tenía que volver al departamento a prepararme para el vuelo, Ornella me acompañó y entre ella y el tío liberaron el teléfono de su amigo. Yo me dormí una siesta corta en la cama, terminé de acomodar la mochila y salí casi rajando. Otra vez los dos juntos, ella fue al hotel y nos despedimos hasta mañana en Sol. Caminé hasta la plaza de Cibeles donde me lo encontré a Dani en la parada del bus express amarillo al aeropuerto. Charlamos un poquito, no hubo mucho tiempo. Me contó algo de su viaje de mochilero a la India y le dejé los 35 euros que no le pude dar a Josefina esta mañana por las clases de Aikido. Cuando estaba ya en camino a Barajas me llegó un mensaje de Dani, se olvidó de darme un recuerdo del viaje, ya tengo otra excusa para volver.
Yogurt helado
Llegué con tiempo de sobra. En el VIP descansé un ratito y me llevé una botellita de agua y dos bocadillos de jamón para más tarde. Entrando al avión el personal me hablaba de entrada en italiano porque en mi boleto de embarque dice Italia. Me siento en deuda con ese idioma por usar su pasaporte. El avión despegó en horario, me había tocado el último asiento contra la ventana, los otros dos los ocupaban dos chicas. Cuando cerraron las puertas ambas se movieron porque había espacio de sobra y se ubicaron cada una en una fila de tres asientos vacíos más adelante. Dormí todo el viaje.
Aterrizamos y fui a tomarme el micro, estaba cansado para caminar, además mañana trabajo. El Dublin Bus, el micro de línea ya no funcionaba, era muy tarde, me tomé el espress que me cobró 6.5 hasta Drumcondra, cerca del Dojo. Ahí nomás volví a notar la diferencia de precios entre Madrid y Dublín.
Caminé hasta la casa por el mismo paseo del canal de siempre y me sentí de vuelta en casa, con un clima bien húmedo y curiosamente más cálido. Entré y no había nadie en la sala o el pasillo. Cuando guardé mis cosas en la pieza Vinny medio que se despertó. Me duché y a la cama.


Viernes 11: Ornella
Esta mañana volví a desayunar mi porridge, tuve que ir Tesco a comprar leche. En la mochila negra puse los tabacos para Phil y me parecieron pocos, pero era todo lo que tenía. Llegué y me saludé con todos, por ser viernes al mediodía estaban los tres. Rápidamente me puse el delantal y a ordenar el quilombo de trastos de la pileta. El día estuvo movido, en los momentos tranquilos Gary me contó de los chicos que estuvieron a prueba en mi ausencia. Dos de ellos automáticamente descartados y otro que se veía prometedor. Él se fue a las 5 y yo me quedé hasta el final. La gente seguía pidiendo comida y cociné hasta las 8. A las 9:30 terminé de limpiar y me fui, me olvidé de darle los tabacos a Phil, de llevar los jamones y los Havanna.
Vuelta al trabajo
Del bar fui directo al aeropuerto. Esta vez fui con un micro de línea. Mientras la esperaba a Ornella, mi tío Diego me pidió que le traduzca una respuesta de un mail en inglés. Se está contactando con un zoológico de Ámsterdam. Parece que se va dos semanas a trabajar ahí en abril, puede que nos encontremos. Ornella salió y ahí estábamos, los dos juntos en Dublín por empezar la gran y esperada semana. Tomamos otro micro de línea y volvimos a bajar en Drumcondra, le mostré mi paseo favorito, aunque era de noche. Llegamos a la puerta y los franceses vecinos estaban saliendo, se iban de recorrida de bares y nos invitaron. Nosotros estábamos cansados y lo dejamos para otro momento. Le mostré la casa, le expliqué los procedimientos, charló con Vinny que estaba despierto, un poco con Nana que estaba en la cocina, casi nada con Vinícius que se estaba yendo a dormir y a Antonio no lo vio. Primera noche, experimentamos a ver qué cama le va mejor. Durmió en el colchón en el piso.


Sábado 12: Bar
Me sentía como en martes. Claro, después del tiempo libre, trabajar es un lunes, hoy, segundo día, martes. Pero no, era sábado y mañana otro día libre. Me pidieron que vaya a la mañana porque iba a estar muy concurrido el bar por un partido importante al mediodía. Fuimos al bar los dos juntos, ella se sentó del otro lado de la pileta, donde se sentaba la novia de Dave durante mis primeros días de trabajo. Los conoció a Gary y Alan y estuvo todo el desayuno escribiendo en su libretita. El servicio de la mañana fue el más movido jamás. 63 desayunos en 2 horas y media. Empezamos el almuerzo, Ornella se tomó un café y fue a pasear. El almuerzo estuvo normal, luego la clásica hora muerta y de repente se llenó de gente, había tanta que era difícil sentarse a comer, de todas formas preparamos varios platos. Mi hermana volvió a buscar la llave y se fue a esperarme a la casa. Gary se tomó el micro de las 6:15 y yo me quedé a cerrar, a las 8 me fui, Phil me pagó la semana (dos días), y caminé escuchando Guns n’ Roses.
En la casa me duché, charlamos un rato, a Ornella le llevé sobras del especial del día, pollo con curry, al final me lo terminé yo, les convidamos a los Vinnies. Ahora por un lado tenemos la información de Vinny que estuvo hablando con Patricia, la vecina que está pensando en mudarse a esta casa; por otro lado tenemos a dos alemanes que van a llegar el miércoles y por Couchsurfing y hay que organizarse  para acomodarlos.
Primer trago en The Black Page
Esta noche fue la primera salida. Apuntamos para la izquierda, vimos un par de bares pero estaban vacíos por dentro, eso se veía por la ventana. Fuimos a la derecha hasta uno que yo sabía que se llenaba de gente. En la puerta el guardia de seguridad nos dijo que había una entrada de 7 euros después de las 11, eran las 11:15, pero nos dejó entrar a ver. No era para nada lo que parecía por fuera. Tiene 6 salones y tres pisos, es enorme, es McGowens. Nos encantó, nos fuimos para no pagar los 7 euros y entramos a uno en frente que no cobraba entrada y pintaba como los anteriores que habíamos desestimado. Este segundo bar, The Black Page tampoco es lo que aparenta, tiene 4 salones y tres barras, en uno de ellos hay juegos de mesa y te dejan jugar dejando un depósito de 10 euros. Ella se tomó una cerveza y yo un jugo de frambuesa. Volvimos a la casa y a dormir, ella en la cama y yo en el piso, anoche pasó frío.

sábado, 5 de marzo de 2016

105-Dublín 29/feb~01/mar - pensar, hablar, hacer



Dublín 29/02-01/03 – nueva integrante de la casa

Lunes 29: Nana
Tenía todo listo, la compu en la mesa, el desayuno recién terminado. Empecé a escribir y me llegó un mensaje de Gary para que lo llame. Tenía voz de dormido, se estaba despertando. Fui a abrir la cocina.
Encargado de la mañana, Alan. El sábado a la noche le había dejado una lista larga de cosas para hacer a Gary, él las empezaría y yo ayudaría a la tarde. Dado el caso de esta mañana, mientras preparé algunos desayunos hornee una bandeja grande de tomates y otra de morrones, dos de panceta para el desayuno y corté los jalapeños para el queso crema que le agregamos al chilli, ya no nos quedaba nada. Eso es algo que todavía no entiendo, nuestro chilli es picante, como debe ser, y lo servimos con queso crema, que usualmente es para aminorar el picante en caso que el cliente sea sensible o le guste la combinación de sabores. Pero no servimos el queso crema solo, lo mezclamos con jalapeños, lo que lo hace casi tan picante como el propio chilli. Gary llegó con cara de destruido a las 11:30, justo a tiempo, porque estaban entrando 9 personas buscando desayuno. Recién había puesto a hervir salchichas, sólo me quedaban 6 en la heladera. La orden de la mesa grande fue 5 full Irish breakfast, tres huevos revueltos con panceta y un vegetariano, llegué con lo justo con las salchichas, me sobró una y me la comí yo. Las 5 horas que Gary estuvo en la cocina fue como un fantasma, estaba descompuesto, mareado, con dolor de cabeza y vómitos. Yo me encargué de casi todo, él hizo lo que hace mejor, preparó dos bandejas de cerdo, una para jamón y una para trozarlo, las metió al horno y al ratito se fue. Mientras lavaba los platos de la barra hablé con Alan, estaba muy tranquilo el bar. Me ofrecí a trabajar más horas en compensación a las que no voy a estar la semana que viene. Me dijo que quería hablar con migo de eso, está buscando a alguien que me reemplace, alguien permanente o que al menos pueda estar un año. Eso ya lo sabía, pero la forma en la que me lo dijo me pareció que incluía que a la vuelta de Madrid voy a tener muchas menos horas. No sé, me dio esa sensación, de todas formas, se nota que aún me necesitan. Entiendo que tienen que encontrar a alguien y que si ese alguien va a estar entrenando como lo hice yo hace tres meses, no va a tener sentido que estemos tres personas en la cocina. Pero por lo pronto y hasta el sábado tengo todas mis horas.
Más tarde, a las 8, yo también me fui, no tenía la mochila de Aikido con migo, así que directo a casa.
En el living estaban los Vinnys. Yo llegué contento porque caminé escuchando Dave Mathews Band y porque está bueno sentirse útil. La preocupación por perder mis horas o mi trabajo antes de tiempo me trajo una idea, una posible solución. Vinícius está cansado de su trabajo, no lo disfruta, se estresa, trabaja muchas horas y en constante contacto con gente enojada al otro lado del teléfono. Él, a diferencia de mi compañero de cuarto, vive en Dublín y se queda acá indefinidamente. Le ofrecí que él me reemplace. Son menos horas, menos estrés y menos plata. Justo hoy le dijeron que lo iban a ascender, aún así lo está pensando. Que yo le ofrezca el trabajo a él y no a Vinny no le cayó nada bien al segundo. Él ya me había pedido que lo presente en el bar. No lo puedo hacer porque no quieren tomar a más gente que se vaya pronto, y él se va en junio. Me quedé con ese mal trago.
Antes de acostarme me la crucé a Nana, nuestra nueva inquilina, está viviendo en la habitación de Tomo por este mes. Es simpática, vivió dos años en Londres enseñando en un jardín de infantes a niños de familias japonesas, ahora está buscando trabajo en Dublín. Le pregunté si le importaba darme lecciones de japonés y accedió, en breve retomaré mis clases.

Martes 01: Jujitsu
Me desperté a las 8 y desayuné solo. No hablamos mucho con Vinny, aún estaba esa atmósfera incómoda entre nosotros. Intercambiamos algunas palabras y se puso mal. Él tiene sus problemas, muchos que desconozco y por un lado me siento culpable por como actué anoche y por otro siento la necesidad  de ayudarlo, pero no sé cómo. Antes de salir volví a hablar con él. Pudimos solucionar el problema entre nosotros y tuve una idea. Esa charla me retrasó, llegué 15 minutos tarde al trabajo.
No fue tan grave, me pidieron que vaya a las 10 para recibir los cargamentos de cerveza y botellas de gaseosas. Este martes Gary se encargó de la cocina. Llegué y el bar estaba vacío, sólo nosotros cuatro. Me cambié, ordené un poco la pileta de lavar y bajé al sótano con Phil, me indicó lo que quería que haga y organicé el espacio para recibir las entregas. Aún tenía tiempo de sobra, volví a la cocina y colaboré en lo que pude, entre otras cosas trocé el cerdo. Bajé a buscar cosas de la heladera y llegaron las botellas. Abrí la puerta del piso y les entregué primero todos los cajones de botellas vacías, luego recibí todas las llenas y en seguida que se fueron, y sin cerrar la puerta, entregué 40 barriles de cerveza Guinness vacíos y me dieron 40 llenos que los fui parando y ordenando para que entren. Todo recibido, suficiente espacio para caminar, listo, volví a la cocina. Muy tranquilo el asunto. Cuando Gary se fue a fumar su cigarrillo, me dejó encargado, estaba todo limpio y no había clientes, conté los desayunos para anotarlos en el librito, un desayuno, tristísimo. Lavé todo, se me acabó el agua caliente, le saqué la mugre fuerte a los trastos y los ordené para lavarlos después, arreglé la escoba con Phil y barrí la cocina, vacié y preparé el espacio a la izquierda de la puerta del sótano para que Phil construya un pasillo para almacenar las botellas, lavé los platos de la barra, me hice un sánguche que pollo y me fui a las 3:15.
Puse en práctica mi idea, entré al mercadito polaco y compré unos dulces, fui al mismo ciber donde imprimí mis CVs cuando llegué a la ciudad, descargué el CV de Vinny que tenía en el mail, lo arreglé para que sea bonito e imprimí 15 copias. Caminando hasta el Ilac lo repartí en varios locales. En algunos pude hablar con el encargado y me dijo que mi amigo debería estar repartiéndolos, en otros no estaban buscando gente, en otros me atendió un empleado y se lo dejé sin más charla y en uno en particular, la encargada no lo aceptó, quiere hablar con la persona en cuestión directamente. Anoté todos los locales y las calles, me guardé 8 CVs y volví a casa por el camino largo que pasa por el estanque cuadrado. Es muy lindo. Me agarró la lluvia en el camino. No quería que se me mojen los papeles que tenía en la mochila, en un semáforo la puse debajo de la campera y caminé 10 minutos todo tapado escuchando más Dave Mathews Band. Pasé por Tesco a comprar leche y manteca, pero me dejé tentar y llevé un tarro de Nutella y 5 barritas de chocolate marca pirulo, las más baratas. En la casa me comí las 5 barritas con un té mientras veía videos de Jim Carrey y Rowar Atkinson, grandes comediantes.

A las 7:10 salí para el Dojo. Estaba llegando un poco tarde así que troté. Sentí por un lado lo bien que funcionan las correas de la mochila ajustadas a la cintura y también lo malo que es para las rodillas y la cadera correr con peso en la espalda.  Me cambié rápido y llegué a la entrada en calor a la clase de Jujitsu. La dio Andy, no estaba Ray. Nos hizo hacer golpes en el aire y patadas para calentar el cuerpo, a muchos de los chicos no les gustaba, a varios se les notaba que no tenía ni idea de cómo hacerlos, yo estaba contento de volver a esas prácticas aunque sea por un breve momento. La clase estuvo difícil. Estudiamos una técnica para liberarse de una guardia cerrada (cuando se te sientan en la panza), invertir la situación, luego que el que estaba arriba, que está a punto de pasar a estar abajo, reinvierta la situación y controle una de las piernas y se libere de la segunda palanca. La cosa es que eran muchos detalles, no llegué a entender todo lo que mostró y empezó la lucha del final de la clase. Esta vez me quedé a tres rondas. La primera fue con mi compañero de la clase, la segunda con un flaquito petiso escurridizo y la tercera con el mismo con el que me distendí los ligamentos del hombro hace un mes. No me rompí nada hoy, transpiré, me duché y me sentí muy bien.
Caminé a casa terminando el álbum que venía escuchando de Dave Mathews Band (Away from the World) y chateando con mi hermana y mi tío. Estábamos tratando de encontrar mi cédula azul de la camioneta de mi tío, la va a vender.
Noche de bife. Hoy Vinícius cocinó en la sartén los dos pedazos de bife que había comprado el domingo, yo tenía más hambre que eso y me comí un taco antes. Un rico pedazo de carne con cebolla. Charlamos un poco con Vinny en la sala mientras pasaban por la tele la secuela de Todo poderoso, con Steve Carrel. Después charlé un ratito con Nana y me fui a la cama. Estaba cansado para escribir.