Vivir no es sólo existir

Hola todos, gracias por leerme y así acompañarme en este viaje. Cuando me fui por primera vez lo pensé como un 'voy y vuelvo'. Algo finito, aunque largo. Hoy veo que estoy viviendo esto y después estaré viviendo otra cosa. Viajo para conocer lugares, costumbres, horarios, comidas, ritmos, gente, calles, Dojos, maestros, compañeros, trenes, redes de metros, culturas.
Hoy el objetivo del viaje, si bien tengo un plan sobre el que improviso, es viajar. Si es posible trabajar en distintas ciudades para, 1) financiar el viaje y 2) entrar bien en el ritmo local, no ser sólo un turista más.
Este texto lo voy a expandir en la entrada 'Inicios y Motivaciones'

domingo, 13 de septiembre de 2015

029-Londres 10~11/sep - Reviví / clase de Aikido



Londres 10/09 – jueves – Nuevo

Dormí 7 horas y me desperté como nuevo. Comí mis tostadas y fui sin mayor esfuerzo al trabajo. Un buen sueño precedido por una ducha caliente sana al cuerpo.  Jueves, toca el pueblo de Bushey. Normalmente empezamos por la casa del cura, pero esta vez fuimos a la de la señora que vive aún más lejos. Pidió especialmente que vayamos a primera hora.
Acá no se corta el pasto, sólo se le recortan los bordes. Un vecino que le usa la huerta se lo corta semanalmente. Emprolijamos los bordes de tierra y plantamos de todo un poco, principalmente flores. Nos tomó más tiempo del pensado, y la ida a lo del cura fue lenta, el tránsito estaba terrible.
No le hicimos el mantenimiento completo. Geoff quería ir a comprar plantas esta tarde para no tener que levantarse a las 4am para ir al vivero por la mañana.
Comprando se puso a charlar con otro jardinero, no se conocían. Se quedaron un buen rato, rato que aproveché para acomodar las compras en la camioneta. Entre otras cosas que le contó el jardinero viejo nos enteramos que sí hay que presentar un comprobante de que las facturas que yo le mando a Geoff provienen de un autónomo. Aunque a modo de respaldo en caso de demanda, que no tengo intenciones de hacer. Esto le sirve para sus futuros empleados. Hablando del tema, el martes lo llamó un chico para trabajar. Van a charlar esta semana y puede que empiece cuando yo me vaya.
Volvimos a su casa y descargamos las plantas y el compost. Yo lavé la camioneta y él hizo llamadas de trabajo y plantó una maceta en su ventana.

Me sentía tan bien por esas 7 horas de sueño que nomás llegar a la casa me duché, tomé un tazón de leche con cereales y fui a un Dojo de Aikido. David Hill Sensei, estuvo en el seminario de Telford  pero no recuerdo habérmelo cruzado. Dos alumnos, un kyu intermedio y un nuevo que está preparando el 6to kyu. Desde un principio ellos fueron los ukes. Luego me llamó a mí y alterno entre los tres. Al final me llamó tres veces seguidas y mostró técnicas combinadas, un poco más avanzadas que las anteriores. La pasé bien. ¿Será este el Dojo al que venga hasta que me vaya? En el vestuario charlamos y me enteré que es amigo de la cabeza del Aikiai Finlandia, el mismo que me hizo referencia Marta de España. David Hill no estaba enterado del 45 aniversario. Parece que va a hablar con su amigo para asistir a pesar de haber terminado la fecha de inscripciones.
Pensé en llevarme un buzo para la vuelta a casa, pero me olvidé y sentí bastante frío los primeros 5 minutos, pero no fue tan grave.

Me volví a duchar y preparé Rubharb and Custards con café mientras me cocinaba una revuelto de arroz, cebolla, huevo y queso para los almuerzos. Uno de los chicos me convidó omelette de cebolla. Vi un capítulo cortado de SAO y escribí y subí al blog el día lunes. A dormir a las 12.


Londres 11/09 – viernes – Día de hidrolavadora

Geoff me dejó a las 8:30 en la casa billonaria con la hidro. Limpié el piso del frente. Terminé a las 4pm. Me quedó la espalda a la miseria, pero es lindo ver como la mugre pegada a la piedra se va sin chistar con el poder del agua a presión. Y eso fue todo el trabajo del día. Él estuvo en la casona de Maida Vale solo como lo indica el acuerdo.

A la vuelta paré en Victoria, merendé unas galles y empecé el nuevo libro, ‘Utopía’, de  Thomas More. Parece interesante, apenas voy por la introducción, me dormía sentado en el banco.
Por suerte la lavadora y la ducha estaban vacías cuando llegué. Hice uso de ambas y me dispuse a escribir, pero Ali estaba durmiendo. Decidí ver SAO con los auriculares hasta que se despierte, pero no funcionan. Yahoo respuestas dice que instale una versión más moderna de los controladores de audio. Me hice un té y vi el capítulo 22 en el teléfono tirado en la cama para descansar la espalda. Cuando estaba empezando el 23 me llamó mi abuelo. Charlamos un rato por Skype. Está contento.
Colgué la ropa y me cociné dos medallones de pescado y preparé una ensalada. Cené viendo la serie. El último capítulo, el 25, lo vi con un café y una lata de budín de arroz, muy rico, no encontré el abrelatas, así que lo abrí con la cuchilla. Soy un Rambo de departamento.

Se acabó la serie. Era de las cortas, pero esto es como un virus. Ahora tengo otra en vista más la continuación de la que acabo de terminar. Como sea, por hoy ya está. Me puse a escribir y terminé de pasar la semana. A actualizar el blog y al sobre. Mañana a trabajar a las 9:30.

viernes, 11 de septiembre de 2015

028-Londres 08~09/sep - Dos días de semana



Londres 08/09 – martes – Jardín nuevo

Empezamos el día haciendo dos jardines chicos bastante rápido. Uno de ellos fue un instituto de belleza a estrenar, la dueña es la misma de la casa billonaria. Yo lavé el piso de la fachada con la hidrolavadora y Geoff le emprolijó el jardín trasero. Después colocamos las dos macetas grandes enmarcando el ventanal y nos fuimos. Lo que siguió fue una casa de mantenimiento trimestral. El jardín es enorme y no tiene pasto. Es un patio con caminitos de piedras entre arbustos, árboles y estanques. El trabajo fue limpieza general y plantación. La señora es muy exigente, no logramos dejarla conforme, quería más y más. Cancelamos una visita para darle una hora extra. Aún así vamos a volver en la semana, por hoy ya estaba. Volvimos al centro de belleza y nos llevamos los macetones para que no se los roben.

De vuelta en la casa no me pude duchar de inmediato, estaban arreglando el agua. Se solucionó muy rápido, pero SAO ya me había atrapado. Después de unos capítulos, té de por medio,  cociné el pollo que me quedaba y lo comí con ensalada viendo más SAO. Me atrapó tanto que no me puse a escribir. A dormir medio tarde.


Londres 09/09 – miércoles – Esquivando la fiebre

Dormí 5 horas o menos. Me desperté con más esfuerzo que de costumbre y no llegué  a hacerme el desayuno completo, sólo leche con cereales y café (no es que sea poco, pero me faltaron mis tostadas). Mientras me vestía para salir sentí los síntomas pre-fiebre, se me avecinaba un resfrío. Salí igual, pedalee fuerte para entrar en calor, pero la velocidad combinada con el aire frío superaba al calor interno que apenas estaba desarrollando. La nariz me goteaba cada 5 minutos. Llegué a lo de Geoff cansado pero sentía el calor por dentro. En ese momento la sensación de agotamiento y debilidad de la casa ya no estaban.
Los primeros dos jardines estuve bien, en el tercero ya me sentía peor. Volvió el escalofrío leve, músculos lentos, párpados pesados. Cada tarea que ejecutaba me daba ánimos para terminarla diciéndome ‘Este es el último jardín y te vasa casa a tomar el té y ver SAO’.
De una forma u otra funcionó, a pesar de que mi frase de autoaliento no mencionó lo de la pedaleada de una hora. La vuelta fue distraída. Salí en piloto automático y me pasé del primer giro a la izquierda, volví por el mismo camino para no tener que usar el gps y retomé mi ruta. Esto me pasó dos veces más. Volví a pasar por el parque Victoria, encontré un camino que lo atraviesa y es más corto que el que hacía antes. Me tiré en el pasto y casi me dormí en el acto. Reaccioné y volví a la bici. Dormirme en el fresco del parque en mi estado no iba a terminar bien.
Llegué a la casa y me duché con agua caliente, me hice el té y puse SAO, como me dijo la vos de autoaliento.
Volvió Ali, estaba de vacaciones 4 días. Llegó y se movía como un ratón en un laberinto, no dejaba de moverse. Estuvo así hasta que se fue a trabajar. Yo quise ver más SAO y me quedé dormido. Un par de horas después me desperté. Fui al baño, volví y cerré la compu. A dormir a las 10.

jueves, 10 de septiembre de 2015

027-Londres 7/sep - Una clase de Karate



Londres 07/09 – lunes – Karate / comprando plantas

Hay una casa a la que sólo fuimos dos veces, y ambas veces la puerta del patio estaba cerrada y nos dedicamos sólo al jardín que da a la calle. Esta mañana la puerta estaba abierta. El jardín es grande y muy lindo. La dueña lo cuida bien. Le dedicamos dos horas de mantenimiento y nos fuimos lo más rápido posible a la clase de Karate.

Llegamos justo a tiempo, pero cuando entramos al Dojo (una cancha de squash), la clase ya había empezado. Nos sumamos al kihon (movimientos básicos). El Sensei, Shihan Leo, llevaba ropa deportiva y calzaba zapatillas para trotar. Ya que era una clase de instructores, la mayoría eran danes (cinturones negro) avanzados, aunque, también se invitaron a los kyus (grados previos a los danes), acá entra Geoff y por extensión yo, que no pertenezco a la escuela. Su estilo de Goju no es el mismo que el mío. Los katas son los mismos, pero las energías y ritmos y algunos detalles de postura hacen una diferencia importante. Sensei me corrigió tanto errores en mi técnica como diferencias con mi estilo. Es un tipo simpático, se le nota que le gusta lo que hace y que lleva mucho tiempo en esto. Me preguntó qué estilo de Goju practico, le quería decir El estilo de Sensei Rodriguez, pero no me iba a entender, le dije lo más parecido que hay por ahí a lo nuestro, Higaonna; su respuesta fue que Higaonna no hace randori, que no sabe pelear. Cada maestro tiene su librito, y algunos libritos dicen que son el mejor del mundo.
Faltaban varias formalidades con las que me educaron, algunos alumnos usaban anillos, pulseras o tobilleras, el saludo final no fue en seiza (sentarse sobre las rodillas) y no lo dirigió el senpai (alumno más avanzado).
La configuración de la clase fue así: Kihon, Randori (combate libre dentro de los márgenes de las técnicas de karate) y Kata. Empezamos con Sanchin, ellos tienen dos mawate con mawashi uke veloz en el medio, seguimos con Tensho. Después de eso Shihan se fue y dejó a cargo de la clase a Sensei Peter, un polaco que debe ser 3er Dan. Le gustan los bunkai, nos explicó los movimientos Gekisai dai ni hasta Seiyunchin con ejemplos de aplicaciones, curiosamente entre las aplicaciones del mawashi uke dio un ejemplo de Kururunfa, acá les enseñan los katas rápido, parece.
En balance la clase me gustó. Si bien hay diferencias, el kihon no deja de ser tsukis y geris y desplazamientos, el randori siempre es interesante y los katas, bueno, me tendré que acostumbrar, de todas formas me quedan dos lunes. Fue bueno volver a usar mis músculos karatekas.

Terminada la clase nos fuimos a un vivero gigante, nuevo para Geoff. Compramos dos macetas negras cúbicas grandes y tres plantas. Volvimos a su casa nos pusimos a plantar dos de las plantas en las mecetas nuevas, así mañana las llevamos ya listas al cliente. Estaban los padres de Kelly, gente linda. La madre y ella son muy parecidas. Geoff nos hizo café y Kelly nos dio tortitas de manzana. El perro de los suegros se pusoa  jugar con una pelota medicinal de 5 kilos, estaba como loco.

Volví a la casa, me duché y me puse a ver Sword Art Online (SAO, un animé que recomendaron hace tiempo, ahora a ellos no les gusta). Vi algunos capítulos y cociné almuerzo para dos días, igual que el último sólo que le cambié la panceta por pollo. Cené dos medallones de pescado con ensalada, guardé los tuppers en la heladera y me calenté la mitad del Rubharb que tenía preparado con natillas y me lo comí viendo más SAO. Me envicié más aún con la serie. Me fui a dormir cerca de las 12.

lunes, 7 de septiembre de 2015

026-Londres 06/sep - Un domingo aprovechado



Londres 06/09 – domingo – Un regalo y un paseo al sol


Mis planes de despertarme tarde se vieron frustrados por la pronta partida de Graciela.  Anoche quedé con ella a las 8:30 en el hotel Bedford en Central London. Me desperté a las 6 y revisé el pronóstico del clima. Soleado todo el día, máxima 18 grados. Fui a llenar la pava eléctrica y por suerte tenía suficiente para mi café, ya que no había agua. Desayuné y salí en la bici sin la campera, pero con el chaleco. Me llevé un tupper por las dudas que almuerce por allá. El camino al hotel es el mismo que me lleva a lo de Geoff. Como hoy fue domingo las calles estaban vacías, salvo algunas del centro comercial que evité a la ida. Nos encontramos en el comedor del hotel. Nos sentamos a charlar en los sillones del hall de entrada.

Yo con mi regalo, 'Paz infinita', en el hotel Bedford
El paquete de mi mamá era un dibujo mío que empezó a hacer mientras yo estaba en Hawaii el año pasado. Recordaba que me había dicho que lo estaba dibujando, pero nunca vi un boceto. En ese momento, en el hotel Bedford en Londres, lo tenía terminado en mis manos y, para mi sorpresa, está pintado también. La obra se titula “Paz infinita”, soy yo sentado de espaldas en una piedra frente a la cascada de Manoa Falls. El día de la foto teníamos el plan de ir a verla pero había empezado a llover un poquito, los chicos se achicaron, pero yo les insistí para ir igual ‘Es una lluvia de Hawaii, caen 5 gotas locas y para en seguida’. Por suerte tuve razón y volvimos muy contentos con el paseo. Hasta nos bañamos debajo del chorro, a pesar de que el fondo era pedregoso y nos dolían los pies al pisar.
Me gusta mucho mi regalo. Lo tengo en la valija ahora.

Nos despedimos con Graciela. Ella y su marido siguen con su Euroviaje, ahora les toca Paris. Le dije que lo mejor de la Torre Eiffel es verla sentado en la plaza de las escalinatas comiendo un crep de Nutella con un café. Y hablando de café, e inspirado por el domingo soleado que estaba viviendo, entré en Pret a Manger a tomar uno. Es una de las cadenas chetas que me faltaba. Ya tomé en Starbucks y en Costa, me falta Café Nero y termino con las cuatro más grandes. Sentado a la mesa repasé los museos gratis que me recomendó mi papá. Los marqué en el mapa, son 3, todos juntos, y también el Museo de Sherlock Holmes. 

Dentro del Sherlock giftshop
Dentro del Sherlock giftshop
Recordaba que la entrada estaba 6 libras, pero estaba 15. Estas se compran al final de la tienda de regalos. Me dediqué a pasear dentro de ella. Es chica, pero muy bonita. Saqué varias fotos, no compré nada, ni la entrada. Volví a la bici que estaba atada cerca y caminé hasta la Speacker’s Corner a almorzar mientras escuchaba a los ponentes. Destacaban 4 de ellos. Uno que parecía cristiano, con una biblia en la mano entonaba canciones religiosas; otro criticaba el feminismo moderno alegando que victimiza a la mujer en lugar de equiparar sus derechos a los de los hombres; otro era uno con sombrero vaquero, el único subido a una escalera alta (el resto estaba en un taburete), tenía bigote tejano, jeans y una remera amarilla con una corbata impresa en el pecho una leyenda enorme que decía
Speacker's Corner
‘Jesus Savior’ (Jesús Salvador), este hombre gritaba mucho, pero mucho muchísimo, me cayó mal y no pude vencer esa sensación, no lo escuché; el otro era uno con el Corán en la mano tratando de explicar su cultura, su error era que quería convencer a la gente con ejemplos de declaraciones de otra gente, el problema de los oyentes era que no lo escuchaban y le pedían pruebas de su Dios y su mesías. Yo me pasee por todos ellos observando el fenómeno. No me pareció correcta ni la actitud de los ponentes ni la de los oyentes, sin embargo, fue interesante analizar la situación. Lo volvería a hacer. Tal vez cuando vuelva (es sólo los domingos), pueda vencer el rechazo y escuche al fanático de Jesús.

Acá tomé el helado
Después de comer tenía que ir al baño. Volví al famoso restaurante de Hyde Park, en el que nunca me senté a comer, pero siempre le até la bici y le usé el baño. Compré un helado y me lo tomé viendo a los cisnes y patos nadar en el lago. En un momento un pato con cara de malo se me acercó, no hizo nada, y volvió al agua. Le hice una última visita al baño y pedalee directamente al museo de historia natural. Es enorme, y el edificio es antiguo, me gustó mucho. En lo que respecta al museo no estoy seguro de que sea tan bueno como la pinta. Es verdad que tiene piezas excepcionales como ser el esqueleto más completo en existencia del Dodo (posible primer especie víctima del humano), un fósil que del primer ave que aún compartía anatomía de reptil probando la teoría de la evolución, y el cráneo humano más antiguo encontrado. Me gustó la zona geológica, pero cuando salí me di cuenta de que lo que hicieron fue darme un montón de datos curiosos, de esos que superan a la ciencia ficción, como que el volcán Krakatoa no hizo erupción, sino que explotó y lo desapareció del mapa, el estruendo fue tan fuerte que se escuchó desde Australia, a 3.000km de distancia, luego, de apoco, el volcán resurgió.
El asunto es que saben lo que le gusta a la gente y lo expusieron muy bien. Las piezas centrales son el esqueleto de un Diplodocus y un corte de un Secuoya que vivió 1335 años. A pesar de mis apreciaciones finales, disfruté del museo. Si hubiera pagado para entrar no volvería a pagar, pero volvería a ir sabiendo que es gratis. Hice un esfuerzo enorme para no pedir café y muffins o sánguches en el bufet interno (carísimo).
Escultura de Darwin

Secuoya de 1335 años
Fósil más antiguo de un ave

Llegando a la casa paré en Sainsbury a comprar la comida de la semana y un poco más. Fue mi compra más cara y me olvidé el pan y las natillas (no es que las necesite, pero tenía Rubharb y con algo lo tengo que acompañar). Lo primero que hice al llegar fue abrir la canilla. ¡HAY AGUA! Genial. Como siempre, guardé todo y me duché. Puse el Rubharb en agua como me recomendó Geoff y lo dejé en la ventana de la pieza. Con un té y galles vi un episodio de Dragon Ball Super y empecé a ver otro anime. Me enganchó, esto es peligroso, puede llegar a quitarme horas de sueño si dejo que me envicie. Escribí un poco mientras seguía ordenando las fotos. Este proceso fue corto. Sí, vi 5 capítulos, pero me acosté temprano.