Vivir no es sólo existir

Hola todos, gracias por leerme y así acompañarme en este viaje. Cuando me fui por primera vez lo pensé como un 'voy y vuelvo'. Algo finito, aunque largo. Hoy veo que estoy viviendo esto y después estaré viviendo otra cosa. Viajo para conocer lugares, costumbres, horarios, comidas, ritmos, gente, calles, Dojos, maestros, compañeros, trenes, redes de metros, culturas.
Hoy el objetivo del viaje, si bien tengo un plan sobre el que improviso, es viajar. Si es posible trabajar en distintas ciudades para, 1) financiar el viaje y 2) entrar bien en el ritmo local, no ser sólo un turista más.
Este texto lo voy a expandir en la entrada 'Inicios y Motivaciones'

martes, 26 de enero de 2016

085-Dublín 10/ene - península de Howth


Dublín 10/01 – domingo –mar, montaña y acantilados

Buen día domingo, día de no trabajar, día de no poner la alarma, día de paseos o comidas elaboradas, día de mirar series sin culpa. Amanecí como siempre, alrededor de las 9 y con hambre. Preparé mi desayuno usual y me puse a buscar cómo ir a Howth, un pueblo costero en una península muy cerca de Dublín al Norte. La única forma de ir en tren es desde Connolly Station, la otra es micro, pero hay que combinar y termina siendo más caro. Vinny y yo nos alistamos, me llevé doble pantalón, dos botellas de agua y 7 scones, los otros 3 nos los comimos anoche. Caminamos media hora hasta la estación y compramos boletos ida y vuelta. El tren se demoró y nos clavamos en el andén casi 25 minutos. El viaje fue corto, habremos tardado media hora. Frente a nosotros había una pareja de españoles que estaba debatiendo sobre qué hacer cando lleguen, eran turistas.
Charlando con Vinny se me ocurrió otra idea de viaje. Puedo, una vez en Madrid, ir hasta el sur de España, cruzar a Marruecos, atravesar África y tomarme un barco a Madagascar, desde ahí lo paso a visitar a Alferdo, un gran amigo de La Plata, vuelvo a Madagascar y me tomo un barco a Australia, la cruzo y voy a Nueva Zelanda, de ahí un barco a Chile, cruzo a Argentina por el paso de Mendoza o Junin por el volcán Lanin y voy a casa a dedo. Una nueva idea. Lo primero que tendría que hacer antes de considerarla es revisar mis fechas. La próxima fecha y destino importante para mí es el 15 aniversario de nuestra escuela de Aikido que se celebrará el año que viene en La Plata. Le tengo que preguntar a Daniel bien el mes y sacar cuentas.

Acantilados de Howth
Llegamos a Howth. De entrada ya es lindo, calle espaciosa, no viciada, le dimos la vuelta a la esquina y vimos el Howth Market, los puertos y el mar. Entramos al mercado para chusmear nomás, me gusta verlos, y fuimos a la oficina de turismo. Nos indicaron en un mapa panfleto que hay 4 recorridos turísticos a pie para ver la península. Los primeros dos kilómetros son comunes, y a partir de ese punto se dividen en sus cuatro variantes según la longitud. Yo quería hacer el violeta, el más largo, de casi 9 km. Vinny me convenció de hacer el segundo más largo, el rojo, de 3.5 km.
La parte común es la que pasa por los famosos acantilados, que son la razón para ir a Howth, son hermosos. En el camino vimos varias rocas enormes emergiendo del mar desde las que saltadores en traje de neopreno se tiraban al agua practicando sus piruetas acrobáticas. Al primero que vi llegué a filmarlo y me sentí suertudo, luego vi a 3 más y me di cuenta que es normal en la zona.
En el punto donde se dividen los caminos, del lado de la costa, hay un faro y una propiedad privada. Bajamos hasta la entrada, el límite para el turista. Encontramos más vistas espectaculares y el sonido del viento pasando entre las rocas.

Acantilados de Howth
Volvimos al camino por una calle que atraviesa la pequeña villa, no era el mismo que usamos para bajar, pero llegamos de todas formas. Vimos el restaurante y el almacén que nos indicaron en la oficina de turismo. Antes de seguir viaje entramos a almorzar. Pedimos una sopa chica. Muy barata, muy rica. Justo en frente había una flecha roja indicando a la izquierda. La seguimos hasta que otra flecha roja indicó a la derecha, atravesamos un pastizal por un sendero claramente marcado pero con una correntada de agua producto de la reciente lluvia. Cruzamos la ruta, como lo indicaba la flecha, y esta apuntaba a un camino de barro angosto con otro riacho en el centro, que por su ancho era prácticamente en su totalidad agua, que ascendía en la montaña. Decidimos rodearlo siguiendo el mapa y volver al camino rojo más adelante. Pero por alguna razón extraña terminamos yendo en la dirección contraria, para cuando nos quisimos acordar estábamos llegando al puerto por el camino azul, el segundo más corto. Vimos una iglesia y un cementerio antiguos. Me gustaron.

Acantilados de Howth
Nomás llegar al puerto caminamos por una de las murallas viendo el atardecer. Volvimos al centro y nos fijamos los horarios de los trenes, el próximo salía en una hora. Nos metimos en el mercado, me quería tentar con una artesanía comestible. Me terminé llevando una pasta de aceitunas verdes, receta italiana. No era de lo más barato, pero me va a durar varios días, mientras que si me compraba un pancho o un plato de fideos o una factura, me iba a durar esa tarde, ese ratito.
Fuimos  la estación y nos quedamos 25 minutos esperando el tren, yo estiré un poco. En el camino de vuelta a casa me dormí una siesta. Cuando bajamos en Dublín sentimos el rigor del frío invernal. Después de varios minutos caminando nos fijamos la temperatura, 3 grados, frío en serio, al menos para nosotros que somos de climas cálidos.

Acantilados de Howth
De vuelta en la casa, hora de cenar. Vinicus se estaba preparando un jamón a la vez que compiló las 360 fotos del atardecer que su GoPro estuvo sacando durante las últimas dos horas, Vinny se hizo un menjunje con carne picada y yo repetí la receta del arroz con morrones del viernes pero esta vez con fideos penne. El plato quedó bastante más grande que el anterior pero igual de rico. Cené con la serie, comí scones de postre con la serie y me dormí con la serie. A dormir temprano, 11:30.


Los invito a ver los videos de Howth en mi canal de YouTube:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLYI2qFSGpgUgq7Q_TYOkOPa76m-t37QP3

domingo, 24 de enero de 2016

084-Dublín 06~09/ene - a entrenar!



Dublín 6,7,8,9/01 – vuelta al Dojo


Miércoles 6: cámara
A la mañana escribí y Tomo nos pidió colaboración para hacer un video para su amiga que mañana cumple años.  En el bar no hubo mucho movimiento, como me había dicho Alan en su momento, enero está muerto. No había nada que hacer y me mandaron a casa a las 6 de la tarde. Donde apenas llegué a guardar los panes que siempre me llevo y salí para el Dojo, primera clase de Aikido del año. La dio Ray. Estuvo muy buena, hizo un comentario sobre la selección de técnicas que fueron elegidas para el Aikido, de los tres ejercicios que definen el arte, y el objetivo de la práctica.
Volví caminando a la casa pensando en qué escribir pero al llegar me volvió a atrapar la serie. En este punto puedo decir que lo que me hace seguirla es el vicio puro, porque en cuanto a la trama ya empezó a dar vueltas sobre sí misma.
A las 11:30 nos reunimos en la sala común los Vinicius, Tomo, Antonio y yo.  Filmamos una escena de la película favorita de Tomo todos sujetando un cartel de feliz cumpleaños para su amiga. Fue divertido, Tomo es un tipo muy alegre y con mucha iniciativa.

Jueves 7: rutina
Estoy hecho un escritor matutino. Me gustan esas horas de estar activo antes del trabajo. Las últimas semanas había puesto la alarma a las 8, me despertaba a las 9 y entraba al bar a las 11. No había tiempo de nada. Pero ahora la alarma suena a las 7, me levanto entre las 8 y las 9 y entro al bar a las 12. Esas horas las uso para escribir.
Como siempre, el bar tranquilo, pero esta vez me quedé hasta el cierre.
Casi a las 8 me fui al Dojo, a la primera clase de Jujitsu. También con Ray. Ya llevo varias clases, estoy entendiendo por donde va este nuevo arte para mí, pero aún me queda mucho por ver.
Esta noche Vinicius nos sorprendió, estaba de buen humor y sacó su juego de UNO, el mismo que tenemos en Argentina. Jugamos él, Vinny, Tomo y yo hasta pasada la 1am, estuvo muy bueno. Esto de trabajar a las 12, me está gustando. Después pasó lo de siempre, vampiros hasta dormirme.


Viernes 8: estafa?

Hoy me levanté un poco más tarde y escribí menos, de hecho al ser poco el tiempo que tenía me convencí para ver algunos videos en YouTube.
Hoy en el bar estaba encargado Phil. Gary y yo trabajamos parejo hasta las 4 cuando me fui. Pedí irme a  las 5 con la opción de volver a las 8:30 para limpiar, así Gary se podía ir antes. Pero la verdad era que estaba muy tranquilo y no había trabajo para dos personas en la cocina. Así que fue un hasta mañana.
Así se debe servir el estofado
Eran las 4:10, estaba a dos horas de la clase. Caminando por O’Connell Street cerca del Spire busqué en Google Maps donde había museos cerca del Dojo. El único que figuraba era una fábrica de chocolate, no me puedo quejar. Cuando estaba de camino me paró un hombre y me contó su historia de que necesitaba 20 euros para el micro a su pueblo, sus padres habían tenido un accidente y tuvo que venir de urgencia a Dublín y ahora no tiene para volver con su esposa que esta por dar a luz, o algo así le entendí. En su momento me pareció convincente, pero a la vez me venía a la mente la imagen de Shawn y como me embaucó hace casi un mes. La diferencia con este otro fulano, Jim, fue que me dio su teléfono, lo llamé en el momento y le sonó. Le di lo que tenía encima, 18 euros.
Seguí hasta la fábrica y me pasó como en Moscú cuando busqué un centro comercial para comprar zapatillas. No había nada en la calle que indicaba el mapa. Sólo un callejón sin salida y casas residenciales.
Clase de armas, los viernes son siempre de armas en Aikido. Una hora. En el vestuario sólo estaba Bran, nos cambiamos y nos encontramos en el tatami. Él se sentó a meditar sin hakama, yo me puse la mía y entré a estirar. Llegó James hizo lo mismo que Bran, se hacía la hora y ninguno se estaba poniendo su hakama. Llegó Fiona que se quedó sentada esperando que empiece la clase también sólo con los pantalones del keikogi. Apareció Ray y empezó la clase. Me sentí un poco incómodo siendo el único con hakama. Parece que no la usan los viernes. Estuvimos la siguiente hora trabajando sobre lo básico del boken. Una de las cosas interesantes que dijo Ray fue que si bien el boken simula la katana Samurai y debe entenderse como un arma cortante, también es un arma en sí mismo y se debe contemplar su valor contundente.
Cuando terminó la clase empezó una hora de tatami libre. John estaba ahí y a falta de compañero Ray lo asistió. Bran, Alan y yo nos quedamos a un lado practicando el último ejercicio, el primer kimijo. Ray dijo que si eso no nos sale no hay que hacerlo tercamente hasta que salga, sino volver algunos pasos atrás, buscar la respuesta en lo básico. Los chicos se fueron, yo estiré un poco y me puse a practicar solo tobikoshi ukemi, hasta que se me agotó la fuerza y me fui a la ducha. Cuando salí del complejo tenía una llamada perdida de Gary, lo llamé y me dijo que hubo cambio de planes, que mañana va a hacer su día de prueba el nuevo chef y que yo vaya a las 3, genial, tengo tiempo para hacer las dos clases.
Le mandé un mensaje a Jim a ver si me lo responde.
Esta vez no cené en el bar y llegué a la casa con hambre. Me preparé lo que me quedaba del arroz que compré el primer día, lo herví en agua con sal, pimienta, ajo molido, hierbas y morrones trozados. Me lo serví en un bol con queso me lo comí viendo la serie.

Sábado 9: doblete
Arriba tarde, desayuno apurado y directo al Dojo. En el camino lo llamé a Jim y me atendió, me volvió a agradecer por el préstamo y me dijo que me llama cuando yo esté libre, le di mis horarios.
En el Dojo a las 10:25, me cambié y empezó la clase. Una hora y media de Aikido, enseguida de terminada doblé la hakama, me saqué el cinturón y puse a ambos en su bolsa y dentro de la mochila, me puse el cinturón blanco y empezó la clase de Jujitsu. Terminé muerto, nos la pasamos haciendo una variante de koshinage, un lance en el que hay que pasar por encima de la cadera del compañero y aterrizar. Me fui algo dolorido pero contento. En la casa colgué la ropa de práctica, agarré la mochila negra chica y fui al bar.
Linda mañana yendo al Dojo
Nomás entrar en la cocina vi un pilón de cosas para lavar, y sin noticias del chef, que debería haber estado ahí, ya que el día de práctica es completo, como hice yo. Al rato Gary me dijo que no pudo ir, tenía que trabajar en otro lado y es una prioridad, ya llegará el día, mientras, yo tengo más horas.
El chef estaba para atrás, se le notaba el cansancio acumulado y la descompostura. A las 4 se fue y me quedé encargado de la cena. En las siguientes tres horas de cocina abierta habré preparado 8 platos. No hubo mayores complicaciones. Como el encargado era Phil esta noche, entró varias veces a la cocina para ver qué estaba haciendo, cómo lo estaba haciendo y para corregirme. Cuando estuve cerrando llegó un grupo de 9 personas, los atendimos a la vez que cerramos. Pidieron 7 platos, entre los dos los preparamos y entre él y Alessandra los sirvieron a la mesa.
Ayer sacamos del freezer la famosa caja de scones, unas facturas grandes y pesadas, de maza dulce y rellenos de pasas de uva. La idea era consumirlos y liberar espacio, pero no los quieren poner en la carta y, como le pasó a los paninis, se iban a echar a perder. Así que me llevé 10 a casa. Lo volví a llamar a Jim y me atendió la contestadora. Esta noche me la pasé comiendo, así que ni chocolate agarré en casa, pero sí me hice un té verde bajativo y me lo tomé viendo la serie.


Los invito a ver mi canal de YouTube:
https://www.youtube.com/user/Nahuelismo

sábado, 23 de enero de 2016

083-Dublín 04~05/ene - qué pasa con las series?



Dublín 4,5/01 – lunes y martes de trabajo ligero

Lunes 4: tecleando
Esta semana me puse las pilas a la mañana. Como entro al bar alas 12 me levanté temprano y después de desayunar le dediqué unas horas al blog, videos y demás. Hoy estuve subiendo videos a YouTube con descripciones. Sigo atrasado con las fotos y con el diario. Ya tengo cinco borradores colgados en el blog, a los que les tengo que agregar fotos y publicarlos. Pero sigo frenado por esta idea de cambiar el enfoque.
Llegué a horario al bar y después del almuerzo estaba todo casi muerto, apenas unos clientes listo. Pero es lunes y Gary tiene fútbol. Se fue a las 4:20 y yo me quedé hasta el cierre. Volví a la casa, Aikido no retomó aún. Caminando pensé en cosas sobre las que quiero escribir, pero cuando me tiré en la cama puse la serie y me quedé con ella hasta que me dormí.

Martes 5: adicción
Muy parecido al lunes, sólo que por la mañana escribí y avancé bastante. Lo que no llegué a escribir lo resumí y lo dejé listo para expandir. Me pasa que cuando escribo a veces me cebo y llego tarde al trabajo o tengo que trotar para llegar a tiempo, lo que no es recomendable estando frío y con una mochila floja en la espalda.
Ya que el día me quedó corto, vamos a hablar de la serie, Vampire Diaries. Pero no de la trama, o los personajes, sino de su impacto.
Primero me pareció muy gracioso, y a la vez triste, que cuando empezó la segunda temporada se notaba que la popularidad los llenó de sponsors. Los personajes usan Windows Phones, navegan en Internet con Bing, manejan autos Ford, leen libros en Kindl, Usan dispositivos de Intenet 3g portátiles. Las referencias a las marcas son obvias.
Lo otro, y más relevante en mi opinión, es lo que genera en el espectador. Antes de empezar a verla sentía que no tenía tiempo para nada. Me levantaba con el tiempo justo para desayunar tranquilo e ir al trabajo, corría al Dojo y llegaba tarde y cansado a casa. Desde que la empecé todas las noches le dedico dos o tres horas, y los fines de semana que no entreno o no salgo de viaje corto le clavo hasta siete u ocho horas en un día. Cada rato libre lo uso para verla. Cuando camino recuerdo los últimos hechos, hago conexiones con acontecimientos anteriores, me pregunto qué le pasará a tal o cuál personaje, cómo va a seguir. Cuando lavo los platos en el bar, momento de soledad, vuelvo a pensar en la serie. Cuando uno ve enfermizamente estas cosas les da un lugar casi primordial en la vida. Se crea una adicción que no está buena. Pero tiene su lado positivo, me mostró que sí tengo tiempo para hacer otras cosas, y mucho. Si pude ver todo lo que vi, es que el tiempo y las energías estaban, sólo faltaba la motivación.
Creo que cuando nos enfermamos con una serie de esta manera es cuando estamos aburridos o deprimidos y la usamos de compañía. Es la salida fácil, una salida que se debe evitar.


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jueves, 21 de enero de 2016

082-Dublín 03/ene - Parque Nacional Wicklow



Dublín 03/01 – domingo – Wicklow

A las 9:30 sale el micro y quedé con Álvaro que nos encontrábamos en The Spire para desayunar. Con cuidado me levanté de la cama, sin hacer ruido armé la mochila, en la que incluí el pantalón impermeable que tanto usé en Londres y un par de medias de emergencia, y salí a la calle. Eran las 8, tenía media hora hasta el monumento bajo la lluvia. Tuve que detenerme en el techito de un departamento al lado del Tesco para ponerme el pantalón impermeable, el jean ya estaba casi empapado. Cerca del centro revisé el WhatsApp bajo el techo de vidrio de un hotel y, como me lo esperaba, tenía un mensaje de Álvaro que se habían metido ya en un Starbucks, la lluvia era demasiado intensa como para andar esperando afuera. Desayunamos y pasamos por turnos al baño para secar nuestras ropas.
Unos cafés, unas facturas y de vuelta a la lluvia. Fuimos sin miedos a la excursión porque el pronóstico decía que en las montañas de Wicklow no iba a llover más desde las 10 am.

En la entrada del hotel Gresham, donde el tour recogía la primera tanda de clientes, nos esperaba John, un tipo de unos sesenta y pico lleno de energía y chistes espontáneos. No paró de hablar en todo el recorrido. Tal como lo predijo Internet, a los 30 minutos paró de llover y se despejó, vimos el cielo celeste asomándose entre las nubes que se disipaban e hicimos la primera parada, más clientes. La segunda fue en una pequeña playa de arena y rocas en las afueras de Dublín, en una zona residencial de casas muy grandes con jardines extensos. Una de esas casas es la del vocalista de U2, Bono. Los otros dos atractivos que nos señaló John en esta parada eran, primero, ver a los locales bañarse en el mar, lo hacen todas las mañanas todo el año, y la mayoría son viejos. Nosotros estábamos con buzo, campera y bufanda, algunos incluso con guantes; y los viejos estaban en malla y nadando en el agua a 9 grados centígrados. El segundo atractivo era un museo de James Joyce, escritor por excelencia de la ciudad y el país. Este museo está dentro de una pequeña torre y es de entrada gratuita, como el resto de los museos de la ciudad, afirmó el guía. La mayoría de nosotros pasamos de largo de las exposiciones del literato y subimos las estrechas escaleras caracol de roca hasta la cima para apreciar la vista. En ese momento el sol estaba totalmente visible y las nubes de la mañana filtraban sus rayos mostrando hermosos tonos en el paisaje urbano. Teníamos 15 minutos y nos tomamos 25, una vez en camino a las montañas recordé una de las frases que se leen en los imanes suvenir de las tiendas del centro, ‘No llegué arde, llegué en horario irlandés’. Les pasa como a nosotros los argentinos que tendemos a llegar tarde, pero estos lo exponen casi como jactándose y nosotros lo castigamos, los resultados prácticos son los mismos, seguimos llegando tarde.
En el recorrido pasamos por la estación de trenes de Bray, recordé mi viaje con Vinny el año pasado. El guía nos recomendó caminar por la costa, hice un tick en mi casilla imaginaria, esa ya la había hecho.

En el puente de 'Posdata: te quiero'
Antes de adentrarnos en las montañas paramos en un café muy lindo. Nos explicó que hace muchos años los dueños de esas tierras trajeron varios árboles de todo el mundo, entre ellos dos sequoias de California, que hoy tienen más de 150 años y son imponentes. También comentó sobre un dicho que dice que podés golpear a una sequoia y no lastimarte los nudillos, como pasaría con cualquier otro árbol. Claramente tuve que comprobarlo, no lo golpee, pero lo presioné con el dedo y luego con el puño cerrado, efectivamente, la corteza parece de goma espuma densa.
Entramos a  café, el paisaje de tortas y tartas dulces era hermoso, sólo podía elegir una y no muy cara porque se me venía un día de comidas en restaurantes. Dejé pasar las grandes y me llevé a la mesa un café late y una porción de tarta de caramelo. Los chicos se pidieron una torta de limón para compartir, no se la terminaron 100% y me comí un pedacito de crema alimonada de yapa.
Se repitió la historia, nos había dado 30 minutos y nos tomamos 45.

Laugh Tay (Lago Guinness)
La primera parada para ver paisaje de montaña, el corazón de Wicklow, fue con vista a un lago, ya estaba contento al estar nuevamente en ese ambiente.
John nos había prometido mostrarnos el origen del río Liffey, el que atraviesa Dublín, y lo hizo a medias. La ruta de montaña pasó por encima de un arroyo crecido o río angosto que nace mucho más arriba, luego llega a la ciudad en forma del Río Liffey y desemboca en el mar Irlandés.
La segunda parada fue en el puente donde se filmó la película ‘Posdata: te quiero’. El puente es muy lindo y el río que cruza caudaloso, bajé todo lo que pude y exploré lo que me dieron los 15/20 minutos. Estos tours están lindos para ver un pantallazo de lo que tiene para ofrecer un lugar como este. Es como medir una degustación de tortas dulces y luego volver a comprarte la que más te gustó, en mi caso me gustaría pasarme todo el día en uno de los lugares y caminarlo todo.
La tercera parada, y última antes del almuerzo, fue en una meseta desde donde se veía el lago Guinness, en realidad se llama Laugh Tay, pero la forma, el color oscuro del agua y lo blanco de la orilla lo hacen parecer una pinta de cerveza Guinness, y por eso mismo al río que nace de él también lo llaman así, no sé su nombre real. La vista desde ese punto es preciosa. Sacamos fonos, filmamos, recorrimos cada rincón, hasta nos sacamos una foto con Álvaro haciendo Aikido. Nos comentó John también que en ese lago se construyó la aldea vikinga que usaron de set para la serie Vikings. Es la tercera referencia que tengo de la serie en una semana, será una señal para que la vea? Ya tengo demasiadas pendientes.
Iglesia 100% piedra
Almuerzo en Laragh, un pueblo al sur del parque nacional Wicklow. Comimos en el restaurante de un hotel, por dentro es todo madera, piso, paredes, techo, mesas, sillas y barras. La comida es semi bufet, nos formamos en la cola con nuestras bandejas y le pedimos a los cocineros que están detrás de la comida expuesta, nos dan los platos y pagamos al final, el postre, si lo queremos, nos lo llevan a la mesa más tarde. Comimos muy rico. Acá teníamos una hora y nos tomamos casi 80 minutos antes de salir al último destino turístico.
Pasamos por el pueblo de Glendalough, el más grande del condado y con mayor significancia histórica, casi en las afueras hay una ciudad monasterio en ruinas. La única parte que se mantiene en pie desde el siglo XII es la arcada principal, hecha con piedras apiladas con la técnica de la piedra angular, que si se saca esa se cae toda la estructura. Al lado hay un mapa dibujado que muestra como era en su esplendor. Hoy queda una cruz de granito, muchas lápidas maltratadas por el tiempo, una iglesia con techo a dos aguas hecha enteramente en piedra y lo más antiguo de todo, una torre de 30 metros de altura que sigue en pie después de 1.000 años.
Lago alto
En este punto había que decidir, John volvía al micro con los que no quieran caminar y los llevaba al playón de estacionamiento que está entre dos lagos, el resto camina por el sendero entre el lago bajo y la montaña, nosotros caminamos. Otra vez nos dio 20 minutos y nos tomamos 45, se nos fue un poco de las manos, pero parece que era todo parte del plan. Qué lindo paisaje vimos. Al llegar nos encontramos con el micro cerrado y vacío, el chofer estaba volviendo de un descanso en el café, en vista de las circunstancias no dudamos en avanzar un poco más y ver la orilla del lago alto. Orilla de arena marrón con montaña a los lados y patos nadando. Me saqué la foto familiar.
Volvimos al micro, cuando estuvimos todos, y antes de empezar la vuelta a Dublin, John nos sorprendió con una botella de whiskey Jameson y muchos vasitos. Por compartir acepté uno. Brindamos en irlandés, Sláinte!
Nos habló un poco más pero no se le fue la lengua, nos puso música y volvimos tranquilos. Cecilia se durmió, Álva y yo charlamos un buen rato de Juego de Tronos y expusimos nuestras teorías de cómo va a empezar la temporada 6. Llegando a la ciudad me sentía achanchado y cansado, entonces me dieron lo que les sobró de la madalena de Starbucks del desayuno. Ingerir azúcar me despertó.

Nos despedimos en la puerta del hotel donde nos dejó el micro. Igual que en Southampton, hasta la próxima, que no sabemos cuándo será. Pero esta vez fue al revés, yo me quedo y ellos vuelven.

La vuelta a la casa fue una caminata suave con música, llegué temprano, listo para escribir y ponerme al día con el diario. Nomás sentarme en la cama enchufé el disco rígido externo y puse Vampire Diaries. Mañana entro al bar a las 12, así que no me importaba desvelarme.


Los invito a ver los videos de la visita a Wicklow en mi canal:
https://www.youtube.com/watch?v=FxKsVtPZRG4&list=PLYI2qFSGpgUgEmnmd-Uv5hlW8UTJq2sjq